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2010/12/16

La finalidad de una empresa

Hace poco, en un grupo en el que participo en Internet, alguien dijo 'despues de todo, el objetivo principal y final de una empresa es hacer plata'.

Estaba aceptando con tristeza una muestra más del mundo que no me gusta, cuando leí una respuesta 'no estoy para nada de acuerdo'. Lo bueno es que no sólo era una opinión de otro participante, sino que citaba algunos expertos y trabajos sobre el tema. Que bueno que los hay; parece que el mundo está mejorando.

En realidad, las empresas con pésimo clima laboral, o las que duran poco tiempo, piensan así, que viven para el dinero y lo toman como su motivación principal. Pero son las empresas que son guiadas por una idea, una visión, las que finalmente perduran.

Parece que es fácil caer en la ilusión del dinero. Karl Marx decía que todo lo que acontece en la historia tiene, en el fondo, un motivo económico. Y podía mostrar evidencia a su favor. De hecho, muchos profesores lo enseñan. Pero yo no estoy de acuerdo. Es lógico que las evidencias que queden sean económicas pues la economía es el esqueleto de las actividades humanas. Son como los huesos que quedan después de que el animal ha muerto. Quizás den pistas de lo que era el animal, pero habrán muchas cosas que no podrán mostrar y no por ello debemos negar, porque, como vivimos, nos consta que hay algo más que huesos en nuestras vidas. Decir que sólo hay motivos económicos es tan injusto como decir que caminamos sólo porque tenemos huesos.

No hay recibos por el amor de un rey a una reina, ni quedan en los libros contables la fidelidad de un pueblo por un ideal, pero toda persona que ha experimentado sentimientos saben lo que nos pueden inspirar a hacer.

Hace varios años, en un lugar donde practicaba, escuchaba como un joven padre había bosquejado ya la vida de su hijo pequeño. Había hasta pensado que profesión elegiría (o le haría elegir), porque había hecho sus averiguaciones y era la que conducía a una carrera con mejor sueldo. Yo la había pasado mal intentando estudiar algo que no me gustaba y no veía con agrado esa forma de ver las cosas. Creo que no es buena idea tratar de controlar el derecho que tiene una persona de elegir por sí misma. Tampoco postergar los sueños para estudiar o trabajar antes en algo "seguro". Hay quienes los postergan indefinidamente, los olvidan, y viven vidas amargadas sin saber por qué, quizás amargando la vida de otros también. Además, algo que aprendemos cada día, es que muchas cosas que antes eran seguras ya no lo son. El mundo cambia y hay que confiar en las respuestas que cada uno es capaz de descubrir.

Si le preguntan a la gente por lo que quiere hacer en la vida, las respuestas suelen incluir familia, carrera, casa, viajes, pasarla bien. Pero creo que sería algo un poco extraño que alguien responda 'ganar $ X al mes'. Posiblemente no entendió bien la pregunta o va agregar luego para qué quiere ganar eso. No es nunca simplemente el dinero por el dinero. Sería como si alguien te preguntara ¿Qué comes? y le respondieras '300 calorías' en lugar de decir ensalada con tomate y lechuga.

Sin embargo, muchas veces la gente actúa como si su motivación principal fuera el dinero. Como niños que, por buscar unos caramelos más, acaban yendo a donde no les conviene. Los caramelos se acaban, ¿y luego qué? Hay muchas cosas y hábitos que aprendemos con el ejemplo. Quizás el actuar de esa forma ante el estímulo del dinero, aunque querramos pensar diferente, es una de ellas. Así que a veces no es tan fácil concentrarnos en nuestra verdadera motivación y ver más allá de las ventas trimestrales o el sueldo que recibimos cada mes.

El dinero es sólo una herramienta, algo que se puede usar para lograr cosas. Respiramos, comemos, defecamos, pero claro que sentimos que estamos en el mundo para más que sólo eso, ¿verdad?. ¿Qué puedes decir de una persona que no respete sus valores y sólo se guie por el dinero? ¿Confiarías en alguien así? ¿Por qué muchas veces damos por sentado que las empresas pueden saltarse la moralidad que esperamos de las personas?

Asi, una empresa usa el dinero, lo necesita para funcionar, pero debe tener una idea de su sentido en el mundo para perdurar. Para que realmente tenga una vida.

2010/12/09

Libertad y WikiLeaks

Hay algunas frases que se han marcado mucho en mi memoria.

Martin Niemoeller, fue un pastor luterano que vivió como un espectador los actos del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial. Fue arrestado por la Gestapo y enviado a un campo de concentración en Dachau en 1938. Fue liberado por las fuerzas aliadas en 1945. El escribió:
Primero vinieron por los comunistas, y guardé silencio, porque yo no era comunista. Más tarde encarcelaron a los socialdemócratas, y guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata. Después vinieron a buscar a los sindicalistas, y no protesté, porque yo no era sindicalista. Luego vinieron a buscar a los judíos, y tampoco dije nada, porque yo no era judío. Cuando vinieron por mí, ya no quedaba nadie a quién pudiera decir algo.
En el capítulo "El Juicio del Tambor" de la serie Star Trek Next Generation, un joven oficial de la flota es acusado de traición y el capitan Picard decide participar en su defensa, pues veía que la corte lo iba a usar de chivo expiatorio, obviando los hechos y suponiéndolo culpable por su ascendencia klingon. Luego que el juicio acaba, otro oficial, también de ascendencia klingon, le pregunta por qué se tomó la molestia de participar y enfrentar incluso a sus propios amigos por un oficial al que apenas conocía. Picard respondió:
"Con el primer eslabón se forja la cadena. La primera palabra censurada, la primera idea prohibida, la primera libertad negada nos encadena a todos sin remedio. La primera vez que la libertad de cualquier hombre se trunca, todos la perdemos. 
Decimos que hemos avanzado, que torturar herejes y quemar brujas es parte del pasado, pero, sin habernos dado cuenta, la historia se repite una y otra vez. Los villanos que se retuercen los bigotes son fáciles de identificar, los que se esconden tras las buenas obras son indetectables y siempre habrá alguien dispuesto a actuar propagando el miedo, en nombre de la Justicia. 
Velar por ella eternamente, ese es el precio de la libertad."
En el asunto de WikiLeaks y el cablegate podemos ver cómo la presión de un gobierno desesperado por encontrar un culpable arrastra a otros gobiernos a aplicar presión a organizaciones civiles para que tuerzan lo más posible, e incluso rompan, el respeto a los derechos de una organización y de la persona señalada como su lider.

Puede que pensemos que es algo que no nos afecta. Que estamos demasiado lejos. Que somos demasiado pequeños. Que no es nuestro asunto.

Entonces recuerdo esas frases y me pregunto si hay algo que podamos hacer.
Quizás sea sólo una persona, pero todavía algo soy. No puedo hacerlo todo, pero todavía puedo hacer algo. No me negaré a hacer algo que puedo hacer. -- Helen Keller
Referencias:

2010/11/18

La mejor competencia

El mundo nos enseña que debemos derrotar a otro para poder ganar.

Como si fuera la única forma, como si fuera la mejor opción.

Aprendemos a envidiar los triunfos ajenos, los halagos que hacen a alguien más, los reconocimientos que otros logran. Los quisieramos para nosotros. Y si los apreciamos, es sólo para que sigan valiendo así para cuando los podamos tener. Y si no lo logramos, quzás lo hagan nuestros hijos, o nuestros amigos, o nuestros compatriotas. Alguien que, desde el podio de los ganadores, nos dedique la sonrisa que nos haga sentir que también ganamos.

Pero todo es ilusión. Es una vida de esclavitud. De estar pendiente de lo que los demás piensen o hagan, para complacer sus juicios o para superarlos. Sufriendo en una guerra sin fin, que siempre sentirás perdida, aunque los demás te digan que has ganado.

La mejor competencia es la que uno puede hacer consigo mismo. Quién eres cuando nadie te ve. Cuando no tienes que demostrar nada a nadie. Quién sientes dentro de ti que eres. Comprender que, no importa que nadie entienda tu valor, ni tus actos, ni tus palabras, ni tu vida, si lo que tú haces lo haces sinceramente para tí mismo. Si compites contigo para ser mejor ante ti mismo, no hay nadie más que te pueda derrotar, siempre ganarás. Verás los logros de otros con otros ojos. Sonreirás sin compararte. Porque lo hiciste mejor, para ti. La mejor competencia.


Crédito de la imagen Box Dog Bikes Journal

Los conquistadores

Dicen que los conquistadores antiguos aún existen ahora, pero que han cambiado sus armaduras por trajes de saco y corbata.

Que los guerreros se han vuelto hombres de negocios.

Quizás no sea así.

Quizás, simplemente, ya no usan intermediarios.

2010/10/30

Navegando

Es lo que sentimos lo que nos conduce a donde llegamos, de modo similar al rumbo que elegimos para un barco.

No necesitamos resolver cada ola que nos golpea desde mil direcciones diferentes.

Sólo necesitamos elegir bien el rumbo y todas parecerán resolverse cuando salimos de la tormenta.

Me parece muy curioso que la forma de guiar esta nave no es con nuestro desear sino con nuestro sentir.

Si se siente el deseo de ir a la derecha, puede ser que, incidentalmente, se vaya a la derecha, pero parece que lo principal es que se llega a donde se siente el deseo de ir a la derecha, porque es el sentir que guía.

Para ir a la derecha, se tiene que sentir estar ahí. Entonces, como magia, vamos a estar ahí. La olas se resolverán de algún modo.

Cuando notas que la nave se guía de ese modo, empiezas a preguntarte por el verdadero mundo. Si es así como funcionan las cosas, ¿por qué parece que se nos enseñara a creer algo diferente?

De pronto, muchas costumbres y dichos antiguos y hechos que observamos cobran un sentido más palpable y práctico.
  • "Si no hay amor, pon amor y hay amor"
    Si sientes amor, vas a donde sientes amor.
  • "Dando es como recibimos"
    Si sientes bienestar dando, vas a donde sientes bienestar dando, para que eso suceda, se te da, de algún modo.
  • "Tus pecados te son perdonados, sana"
    Sin culpa que impida aceptar el alivio, sientes alivio y sanas. 
  • Es más fácil vencer un hábito dando pequeños pasos porque, aunque sea pequeño, es una victoria que te ayuda a ir a la siguiente.
    Cuando uno dice algo y lo hace de ese modo, es también una victoria. Te vuelves más capaz de hacer lo que dices.
    El antiguo respeto al valor de la palabra quizás no sea tanto una cuestión de honor o religiosidad sino una consecuencia de algo que alguna vez se conoció mejor que ahora.
Quien siente querer hacer mejor las cosas, quizás las haga mal o quizás las haga bien, pero seguirá queriendo hacer mejor las cosas.

Si las hace bien, el querer hacerlo mejor cada vez, posiblemente lo conduzca en una espiral hacia mejores resultados. Quizás sea cada vez mejor. Pero no necesariamente será feliz. Siempre querrá más. Siempre tendrá sed.

Del mismo modo es con querer ser rico e, incluso, con querer ser feliz. Querer algo lleva a querer más.

Es diferente sentir ser. Sentir ser quien ha hecho alguna cosa, o sentir ser rico, o sentir ser feliz.

Simplemente, se es lo sientes ser.

2010/10/26

Cuestión de ritmo

Abraham Lincoln era un buen abogado. Tenía un amigo que era muy buen abogado también, con un estilo rápido, vivaz. Lincoln, en cambio, era más reflexivo.

En cierta ocasión, Lincoln, que además era una persona con mucha gracia al conversar, comparó a su amigo con una navaja filosa; capaz de maniobrar rápidamente y rebanar la madera con precisión, y él apreciaba eso. En cambio él mismo era como un hacha; más pesada y lenta de maniobrar, pero un golpe y ¡zas!.

Pienso que es bueno apreciar lo que cada persona es capaz de hacer a su propio ritmo. A veces, uno contempla con admiración la facilidad con la que otra persona se mueve entre la música, las matemáticas, las conversaciones, o el manejo de algún artefacto o técnica. A veces, uno puede sentir que es muy lento o que todo le cuesta demasiado esfuerzo. Quizás porque nos comparan, y terminamos nosotros mismos haciéndolo también.

La rapidez o lentitud son cosas relativas. No nos sentiríamos tan lentos si no nos comparáramos con alguien más rápido. La velocidad puede ser una virtud pero, así como hay diferentes tipos de inteligencia, hay formas diferentes de percibir el mundo y procesarlo. Están los velocistas y están los maratonistas. Hay quienes necesitan masticar con lentitud cada bocado que reciben. Necesitan sentir el sabor, ubicarse, darse su tiempo para comprender. Si uno es así, hay que apreciarlo, aunque los demás vayan ya por su segundo plato. Sin compararse, sino simplemente apreciando y respetando las diferencias y comprendiendo que cada una, con su propio ritmo, existe por alguna razón.

2010/10/05

Camino al futuro

El futuro ya existe,
como el pasado existe.

Ubicamos en nuestra mente
los recuerdos del pasado,
ubicamos en nuestro corazón
los sentimientos que nos guían al futuro.

Parece magia,
pero el futuro al que llegamos
es aquel en el que sentimos
lo que ahora sentimos.

El rumbo que elegimos
está determinado
por lo que sentimos.

Si imaginas felicidad
y la sientes
es ese el rumbo que tomas.

Si ves algo y piensas para tí
"Es maravilloso",
el mundo de pronto es mejor
porque has tenido ese sentimiento
y elegido ese rumbo.

Todo lo que ocurra
será por esa razón.
Y sucederá,
si confias en el rumbo
lo suficiente para dejarte llevar
después de ese impulso.

La música, las canciones,
las historias, las palabras,
los recuerdos, la imaginación,
todo ello evoca sentimientos,
e influyen en nuestro rumbo.

Quizás por eso los antiguos caballeros
cuidaban lo que sentían.
Honraban su palabra.
Porque de otro modo
se dirigirían hacia destinos sin paz.

En algún momento
todo esto era más claro,
quizás pronto pueda ser
otra vez así,
y podamos encontrar también,
en nuestra mente,
los recuerdos del futuro.

2010/09/28

Caminando

Aunque parezca que nuestro devenir es una recta,
en realidad avanzamos como en espirales,
y de cuando en cuando pasamos
sobre la marca de nuestros propios pasos.

Notamos, a veces, el deja vu,
el sentimiento de volver a estar,
de volver a ser,
aunque sea otro el lugar,
y seamos otros también.

Cada paso que damos puede hacer
más fácil o más difícil
el que demos
cuando volvamos aquí.

El modo en que haces algo
es el mismo que tiendes a seguir
cuando pasas otra vez.

Los hábitos se van marcando,
la práctica va haciendo
más notoria la huella.

Si hacemos algo para cambiar,
será más fácil después
de haber insistido varias veces.

Al saborear cada instante,
al disfrutar cada paso,
la siguiente vez sentiremos
la huella de ese placer.

2010/09/18

Verdadera educación

CADA COSA que hacemos es por una razón. Esa razón es la que nos sirve de guía cuando probamos alternativas para mejorar. Siempre deben respetar la razón original. De otro modo, lo que hicieramos podría ser la respuesta correcta, pero para otra pregunta.

A veces, cuando copiamos algo, olvidamos tomar nota de la razón por la que se hizo así. Y nuestras copias se convierten en barcos sin brújula. No importa que tan rápido vayamos, simplemente no sabemos hacia dónde vamos.

Y eso es lo que parece pasar con la educación. Educamos como nos educaron, porque sí. Aunque en el fondo podamos saber que no fue lo mejor, es más fácil hacer lo mismo que intentar algo diferente. Porque no sabemos por qué hacemos las cosas.

La tradición no es una razón. Es sólo un modo venerable de justificar algo simplemente "porque así se hizo siempre".

Los premios no son una razón. Son sólo artificios que tratan de imitar a la verdadera razón. No son una estrella guía, sino sólo bengalas arrojadas por alguien, quizás alguna vez en la dirección correcta, pero no siempre.
Cuántas propuestas premiadas no son aplicables realmente. Pero la corona del premio es como la corona del rey desnudo que vestía un traje cuya inexistencia nadie se atrevia a delatar.

Muchos hemos sido premiados por pasar la pruebas que nos pusieron. Los abusos y las sinrazones parecen quedar atrás el día que bajamos la cabeza para recibir la medalla. Pasamos la primaria, la secundaria, y lo que sea que cursemos después, de esa misma manera. Si triunfamos en la vida, eso confirma la validez del sistema. Si fallamos, es nuestra culpa.

Gracias a Dios, muchos de los que "triunfan" y de los que "fallan" son capaces de eludir la trampa de ese razonamiento. Se dan cuenta de que hay personas premiadas que no triunfan, y triunfadores que no son de los premiados. Es más, se dan cuenta de que no hay tal triunfar o fallar, que tales cosas son simplemente una ilusión, una bengala enorme enturbiando el cielo y dificultando distinguir las estrellas que hay detrás.

La verdadera razón por la que se nos educa en masa y jerarquías, es por las necesidades de la industria. Las industrias apoyan a los gobiernos. Los gobiernos dictan cómo se nos educará.

Se nos presiona para pasar el filtro educativo. Los que pasan el filtro educativo están preparados más para la vida industrial que para la agrícola. Así, la mayoría tenderá a dejar atrás el campo y se irá a la ciudad.

Las pruebas siempre determinan el resultado. Todas las pruebas que se nos ha forzado a pasar en nuestra educación formal determinan lo que hemos aprendido. Lo que aprendemos es lo que usamos en nuestra vida. Tiene que ser nuestro derecho elegir el camino por el que queremos ir, elegir las pruebas que queremos pasar, ser quienes queremos ser.

Si se ve en perspectiva, la educación se ha manejado de modo similar a la economía de un sistema socialista. Allí, un comité central determina qué se producirá y cómo se producirá. En el papel parece que funciona, y se hicieron revoluciones inspiradas en eso. Pero en la práctica, la centralización, la jerarquización, y la supresión de libertades producen un sistema económico altamente ineficiente. Es la desentralización, la democratización y el respeto a la libertad individual lo que se necesita para producir la innovación que un sistema requiere para  adaptarse, sobrevivir y prosperar.

Es la lección que están empezando a aplicar las empresas para lograr el ambiente que sus colaboradores creativos requieren. Para poder ser sostenibles, las empresas se están preguntando si hay una verdadera razón en cosas que antes se daban por sentado, como los premios, las jerarquías, y los mismos horarios de trabajo.

De modo parecido, la educación debe cambiar, para respetar el potencial natural de cada individuo y comunidad, y ayudar a cultivarlo. Lo que cada uno puede ser no lo puede saber nadie más que nosotros mismos. Debemos aprender a descubrir nuestros potenciales, a seguir nuestro llamado, a hallar nuestro propósito. Es la pasión por lo que uno hace la que nos da la energía para dar esos saltos increíbles que requiere la innovación.

Y la pasión por lo que uno hace, como el amor, no se puede imitar, tiene que ser de verdad.

La verdadera educación es la que debemos aprender a darnos, cada uno, a nosotros mismos, toda la vida.

Y, cuando cada uno busca y ayuda, todos encontramos ayuda en nuestra búsqueda.

2010/09/07

Los otros mensajes

QUIÉN SE haya enamorado quizás conozca la sensación. Quizás porque se hace mas clara entonces. Cuando nos acercamos y algo quizás decimos con palabras, pero son los gestos y las miradas las que expresan lo que realmente queremos decir.

A veces, incluso, ambos mensajes pueden contradecirse mutuamente. Ella puede encontrar tras el sonido de su simple 'hola' más amor que en una bella declaración. O ambos sentir confianza y perdón mientras llega el eco de la discusión que sale de sus bocas.

Es como una segunda conversación ocurriendo en paralelo, en un lenguaje menos evidente pero igual de real.

Sin embargo, muchos no nos damos cuenta de ese hecho. Pensamos que el significado de las palabras que oímos, o de las declaraciones que nos hacen, es todo lo que hay. Y nos sentimos confundidos cuando, como resultado de nuestra respuesta, pasa algo que no tiene sentido con el diálogo hablado que sosteníamos. Pero tal vez sí lo tiene, en el diálogo no hablado, que ocurría en simultaneo, en ese otro nivel.

Posiblemente haya personas que dominan más ese segundo lenguaje. La misma frase puede ser dicha por ellas pero transmitiendo algo más, o algo diferente.

Y, quién sabe, tal vez debajo de ese segundo mensaje haya otros más.

Tanto en el amor, como en cualquier conversación, cualquier comunicacion.

2010/08/10

El espejo en el cielo

La gente ve en las nubes de las cosas y situaciones que la rodean las formas que reflejan lo que tiene en el corazón.

Cada corazón es único. Cada persona puede interpretar el mundo a su personal manera. Las mismas manchas en el papel, o en el piso, igual que con las nubes, pueden evocar algo diferente en cada observador.

También los patrones que ocurren en una situación o acontecimiento, como manchas al azar, pueden evocar algo diferente en cada persona, ahi donde tenga libertad de hacerlo.

Hay quienes simplemente dejan pasar las cosas que distinguen. Pero hay también quienes siguen al conejo blanco que nadie mas ve y que, a veces, conduce a mundos nuevos.

El corazón de cada persona es moldeado por sus experiencias. Los patrones que distingues en el cielo del mundo, son un indicio de los motivos que te llevan a hacer las cosas del modo en que las haces. Así que sí importan los juegos que juegas, y lo que alimentas en tu corazón.

Cuando quieras saber que llevas dentro, prueba mirar esas manchas, esas nubes. Pueden darte pistas de lo que amas, y de cuál es tu verdad.

2010/06/27

Ojos humanos

El contexto de una vida realza el significado de un acto.

Es por eso que no se valora tanto el trabajo de un desconocido como el de alguien reconocido. Sino hasta tiempo después, cuando se vuelve reconocido también.

Nadie es profeta en su tierra porque la propia comunidad no se aprecia a sí misma como el contexto que le dio su seno. Sino hasta cuando es reconocido afuera, con la generosidad que se le suele dar a los extranjeros talentosos. Porque quien recién te conoce, y gusta de tí, puede llenar con generosidad los espacios de tu vida que aún no conoce y dar a cada uno de tus actos un significado muy diferente que el que le daría tu familia o la gente con la que creciste.

Nos interesa la vida de los ricos y famosos porque cada acto de ellos está enmarcado por un contexto que consideramos superior al de nuestra vida cotidiana. Y, en el destino de estas personas, en sus alegrías y tristezas, encontramos un significado que no le solemos dar a nuestras propias vidas. Sino hasta que nos reconocen y empezamos a tomarnos en cuenta nosotros mismos.

Parece un hecho natural el que la gente percibe las cosas según el contexto que las rodea.

También que tendemos a aplicar nuestros contextos sociales a lo que esperamos del universo. Como si el orden humano tuviera que reflejarse en las estrellas.

Pero en el universo las cosas no suelen ocurrir como las hemos pautado en nuestra sociedad.

Podemos impresionarnos ante lo que haga un rey, sin embargo una fotocopiadora no imprimirá más rápido porque sea él quien presione el botón. Una computadora ejecuta el código que se le haya ingresado, sin importarle que quién hizo el programa tenga un MBA o sea un niño de doce años.

Los fenómenos físicos ocurren con independencia de nuestras consideraciones humanas. En el universo, simplemente, lo que es, es.

2010/06/03

Nuevo Mundo

Quizás estamos presenciando el final de una era.

Del mar del caos surgieron, primero una forma de organización basada en el sometimiento, a la que le sucedió otra basada en el control.

Cada una, en su tiempo, permitió hacer cosas asombrosas. Construir pirámides, cambiar el curso de los ríos, elevar naves sobre una columna de fuego hacia el cielo.

En esta era, basada en el control, aún los mas nobles espíritus caen en la tentación del poder. Con el tiempo, quieren controlarlo todo. Su objetivo parece volverse que nadie pueda hacer nada sin su consentimiento. Como que nadie pueda comprar ni vender sin autorización, que esté siempre identificado, que tenga en su cabeza, o a mano, su permiso para hacer algo, su ID, el número de su nombre. Pero el absurdo de esclavizarnos con la promesa de una vida más fácil parece ser el signo del final que se acerca.

Actualmente, principalmente, nos organizan en jerarquías, para que deleguemos el control de las cosas a quien está en la cima. Con tanto poder, es natural que se corrompa, y que se forme en torno a él un círculo que lo protege, pero corrompiéndose también. Fuera de ellos sólo están los demás, cuyas necesidades ya no se sienten, y sus voces se escuchan tan lejanas, o incluso absurdas. Es así; aún para quien alguna vez fue parte de los demás, estando en el círculo, o en la cima, es más dulce olvidarlo que recordarlo, y más fácil pensar que se tiene la razón que escuchar.

El problema de la organización jerarquica es que subutiliza el talento de la gran mayoría de personas que son los demás. Y, con el señuelo del ascenso a círculos cada vez más altos, se fomenta un comportamiento que no crea ni la paz ni la felicidad que todos anhelan. Aunque la felicidad se promete, es un secreto a voces que se la dejará siempre para después. Para tus vacaciones, para cuando seas el jefe, para cuando seas rico, para cuando te jubiles. Y nunca llega así.

Sucede tanto en las jerarquías políticas, como en las laborales, las familiares, o incluso en las formadas por grupos de amigos. Tan pronto aparecen los rangos, dejamos de ser iguales, y dejan de ser plenas la comunicación y la confianza. Por más buenas intenciones que haya, una organización jerárquica no es sostenible. Es por eso que aparecen, crecen y desaparecen, dejando un rastro de sueños rotos.

Pero nos educaron así. Y educamos así. Impregnamos nuestras actividades de jerarquía y control. Incluso muchos imaginan que una forma de organización similar continuará en el paraíso, o en el cielo de nuestras religiones. Simplemente, no vemos con facilidad otras alternativas para organizarnos.

Sin embargo, hay una forma más sostenible de organización, basada en redes con nodos dotados de autonomía, conocimiento y propósito, de modo que el poder se distribuye en toda la red. Allí, se busca que cada persona pueda explorar y desarrollar sus talentos. Que pueda ser feliz, no al final del camino, sino mientras lo va recorriendo.

Quizas la llegada de Internet ha sido la que nos ha ayudado a ver mejor el potencial de esto. Pero el poder de las redes distribuidas como organización no está limitado sólo a las computadoras. Ya hay organizaciones así en el mundo*. Y están apareciendo más. Más saludables, más sostenibles. Con el tiempo, es la que perdurará.

Pero estamos tan inmersos en nuestra forma de vivir, basada en jerarquías y control, que quizás la batalla final sea la que se libre dentro de nosotros mismos, para vivir en el nuevo mundo.
---
*
  1. Semco, en São Paulo, Brasil. Su dueño es sólo un consejero libre. La rentabilidad de la empresa es consistente, aun en los periodos de crisis e inestabilidad.
  2. La Orpheus Chamber Orchestra en Manhattan, New York, USA es reconocida internacionalmente y ha sido nominada al Grammy. Desde su nacimiento, en 1970, esta orquesta de clase mundial ha trabajado sin un conductor.
  3. W. L. Gore & Associates, en Newark, Delaware, USA, es una empresa química famosa por no tener líderes ni gerentes asignados.
  4. Motek, en Beverly Hills, California, USA, es una vibrante empresa que desarrolla soluciones de software.
Referencias:

2010/05/26

Vivir en comunidad

En una ciudad, es frecuente que los noticiarios informen de un hecho trágico y luego pasen a otro hecho, incluso alegre, sin dar tiempo para reflexionar sobre lo que pasa o hacer algo al respecto.

El efecto, es que la gente de la ciudad aprende a ser indiferente al dolor y a las alegrías de los demás.

Quizás es natural que cualquier persona aprenda a ser indiferente ante demasiados hechos sobre los que nada puede hacer.

Pero, si la mayoría de la gente no puede hacer nada al respecto, ¿Cuál es la finalidad de difundir noticias de todo el mundo a todo el mundo? ¿Acaso no habrá un modo mejor de comunicar los hechos?

Quien mucho abarca poco aprieta. La mano que se tienta continuamente con cosas que no puede alcanzar, aprende a dejar de intentarlo.

En una comunidad, es diferente. Cada persona conoce a otra: su historia, su familia, sus gustos. Cualquier noticia, dolorosa o alegre, es algo que les da la oportunidad de ayudar o compartir una parte de su propia vida.

Quizás haya un límite natural en el tamaño de las comunidades que pueden existir de ese modo. Una ciudad moderna hace tiempo que habría sobrepasado ese número. Y la continua exposición a noticias sobre las que nada pueden hacer, ha vuelto a sus habitantes más anónimos, e indiferentes aún a los hechos de su propio barrio o de la calle en que viven.

Quizás sería bueno que existan noticiarios comunitarios, más cercanos a la gente de la comunidad en que viven.

Pero el corazón de una persona no está necesariamente en la comunidad en que vive. A veces hay sueños que no podemos lograr en el lugar en que hemos nacido. A veces hay cosas que no podemos lograr en el lugar donde vivimos. Alguien puede ser parte de una comunidad formada por personas que vienen de muchos lugares. Por ejemplo, la gente que viene a trabajar a una empresa. O la que viene a estudiar en un instituto. O la que se reúne para practicar algún hobbie.

Así, quizás sería bueno que también existan noticiarios comunitarios, cercanos a la gente de la comunidad en que participan.

Parece ser que es lo que se asoma por Internet.

Aunque hay personas que usan sus servicios para seguir empapándose de gran cantidad de información y de noticias por las que poco pueden hacer, más allá de enterarse, hay otras que forman comunidades para compartir su tiempo, sus vidas. Quizás no se enteren tanto ni tan a menudo de lo que pasa al otro lado del mundo, pero hacen cosas.

La gente tiene ganas de vivir en comunidad, de participar, de que su mano pueda alcanzar las cosas que quieren, y hacer algo.

Sin embargo, me parece que en esos grupos no hay noticiarios comunitarios. Al menos no en el estilo de los noticiarios tradicionales de los periódicos, la radio o la TV. Simplemente hay lugares donde se anota lo que pasa y uno puede leer y enterarse.

Quizás sea mejor así, en lugar de un noticiario impersonal que, por querer abarcar mucho, se atribuye el derecho de elegir qué noticias son importantes.

En un tablero, o muro, uno puede ver lo que esta pasando. Puede leer comentarios y hacerlos también.

Quizás sería bueno que existan tableros así, por los que uno pueda navegar en los hechos, tanto de su comunidad, como de cualquier comunidad en el mundo. No sólo saber qué pasa, sino participar.

2010/04/24

Libre distribución

Cuando una persona produce una cosa, puede pedir a cambio otra cosa, que la recompense y cubra el costo de haberla producido. De ese modo, gracias al intercambio, la compra y venta, puedo producir manzanas pero comer naranjas.

Sin embargo, algunas veces la gente complica las cosas.

Modelo propietario

Si sólo quién produjera manzanas pudiera vender manzanas y sólo quién produjera naranjas pudiera vender naranjas, lo que tendríamos sería:

A) Un mundo donde habría que viajar hasta donde vive el que produce manzanas  para conseguir una manzana, y luego viajar hasta donde vive el que produce las naranjas para conseguir una naranja. Para evitar hacerlo nosotros mismos, buscaríamos alguien que lo haga por nosotros. El mundo se poblaría de intermediarios para hacer las compras.

B) Un mundo donde, en lugar de que se muevan los compradores, se mueva el vendedor. El que produce manzanas tendría que viajar hasta donde cada persona que quiere una manzana. Y el que produce naranjas hasta donde cada persona que quiere una naranja. Para evitar hacerlo ellos mismos, buscarían alguien que lo haga por ellos. El mundo se poblaría de intermediarios para vender.

C) Un mundo intermedio etre A) y B), con vendedores llevando las manzanas y naranjas de los productores a cierto lugar común, un mercado, donde las adquieran los compradores que las llevan hacia los consumidores.

Modelo libre

Ahora, si cualquiera pudiera vender manzanas y naranjas, lo que tendríamos es un mundo donde cualquier lugar podría ser un mercado. Los mercados podrían aparecer y desaparecer con más flexibilidad, según fueran requeridos. Si mi vecino quiere una manzana, se la puedo vender sin necesidad de ser un productor o de traer un vendedor autorizado para esa única venta.

Libera el poder de distribución que es inhibido en el mundo con prohibiciones. Además, sin prohibiciones, la sociedad tampoco sufre los costos de las complejidades asociadas, como vigilancia, control, policía, mafia y mercado negro.

Manzanas e ideas

George Bernard Shaw, escritor y ganador del Nobel de Literatura, dijo una vez:
"Si tú tienes una manzana y yo tengo una manzana e intercambiamos las manzanas, entonces tanto tú como yo seguiremos teniendo una manzana. Pero si tú tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos ideas, entonces ambos tendremos dos ideas."
Una idea se puede duplicar más fácilmente que una manzana. Esa es la diferencia.

Hay que distinguir entre una idea y su soporte. Un mensaje es una idea, el papel donde se ha impreso es el soporte. Si se copia un libro, se copian dos cosas: la idea y el soporte.

Vivimos en un mundo donde, básicamente, cualquiera es libre de distribuir el soporte, pero no lo es de distribuir la idea. La copia de ideas está prohibida, con independencia del soporte.

Aunque nos han instruido para aceptar esto como algo natural, no es así. En realidad, es incluso contraproducente.

Cuando algo puede ser duplicado con facilidad, se vuelve más notorio lo contraproducente de limitar su distribución.

Imagine que tuvieramos el aparato duplicador, de la serie Star Trek, y fueramos capaces de duplicar cualquier cosa, como manzanas. ¿Cómo le parecería que le dijeran que sólo el productor de manzanas puede duplicar sus manzanas y el resto del mundo no? ¿Qué clase de vicios cree que generaría una prohibición que es más util quebrar que seguir?

Pues eso mismo és lo que están haciendo con las ideas, las palabras, la música, las imágenes. Tenemos aparatos duplicadores de ideas y podemos duplicar con relativa facilidad libros, canciones, películas. Sin embargo, está prohibido. Esto requiere vigilancia, represión, y vuelve negro el mercado que debería funcionar bajo el sol.

Cuando duplicar libros, discos y películas era más difícil, se formaron empresas que resolvían el problema de cómo distribuir esas cosas. Y, por supuesto, ganaban dinero. Estas empresas acordaron entre sí normar la duplicación de lo que la otra ya duplicaba, de modo que tuvieran control del asunto. Y grabaron ese pacto como leyes, para garantizar el respaldo social al mecanismo que, en el fondo, privilegia su papel, no de productores, sino de intermediarios

Sin embargo, ahora, cualquier persona con la capacidad de copiar un libro, disco o película también resuelve el problema de cómo distribuir esas cosas. Entonces las empresas pretenden extender el alcance de su pacto para que alcance también a los individuos. Su prohibición insiste en que todos inhiban su potencial de copiar, compartir y distribuir. La prohibición, que antes pudo ser conveniente para la mayoría, ahora sólo es conveniente para esas empresas. La sociedad tiene otras alternativas. Entonces el pacto debería aclararse.

Algo que se sigue difundiendo con ayuda de esas empresas es la idea de que el autor de una idea tiene el derecho natural de poseerla. En realidad no es así. Ese derecho no es como respirar o alimentarse; no estaba allí; fue acordado por una razón. Para que fuera posible obtener una titularidad que pueda ser comprada y vendida.

Algunas personas comparan copiar un libro o una película con robar un bien. Es una falacia, porque el robo de un bien despoja a alguien de algo, pero una idea no se puede robar, porque su autor siempre seguirá teniéndola. No es como una manzana. El que lo vean como un robo, más bien, muestra que no están reclamando por las ideas, sino por el dinero que habrían obtenido por difundirlas. Si la difusión de las ideas y el arte realmente les interesara, se alegrarían de que más gente tenga la capacidad de hacer lo que antes sólamente ellos podían.

Es cómodo para un intermediario convencer al autor de que una idea le pertenece, porque así podrá etiquetarla, poseerla y comerciar con ella. Pero la realidad es que una idea no es propiedad de nadie. Ella te escoge para que se manifieste. Si tienes una idea y no la manifiestas, usándola o compartiéndola, es como si no existiera. Si limitas su distribución, limitas su evolución. Si la distribuyes, ayudas a hacerla mejor, y atraes más ideas.

Felizmente, el movimiento de software libre está mostrando al mundo lo beneficioso de un sistema de libre distribución. Programas que empezaron como un hobbie son ahora el motor de industrias millonarias con productos que pueden alcanzar una calidad muy superior. Alguien creo una idea, y dió la libertad para que la distribuyeran y la mejoraran. Con la condición de que cada copia o mejora tenga la misma libertad de ser distribuida y mejorada.

Hay muchas cosas que el mundo viene haciendo simplemente por tradición. Felizmente la gente está descubriendo que debemos buscar las verdaderas razones por las cuales hacer las cosas. El mundo está cambiando.

También el pacto de la distribución de ideas tiene que aclararse, para que pueda permitir lo que sea lo mejor para todos.

2010/04/11

Los lenguajes como herramientas

Cuando hacemos algo, tiene mucho que ver las herramientas que usamos. Las herramientas correctas pueden hacer la diferencia.

Podemos tener mucha habilidad y lograr lo mismo con herramientas limitadas, pero es algo cansado.

En cambio, aún con poca habilidad, una buena herramienta puede ayudarnos a hacer posible muchas cosas. Y, si uno tiene además mucha habilidad, puede significar pasar al siguiente nivel.

Una palanca puede ayudarnos a levantar pesos que serían imposibles para una persona sin herramientas.

El lenguaje es una herramienta. Permite expresar nuestras ideas.

Ahora, uno podría pensar que cada idea se puede expresar de algún modo en cada uno de los lenguajes. Pero no es así. La idea debe adaptarse a las posibilidades que brinda el idioma y puede ser que un lenguaje no tenga lo necesario para expresarla completamente. Esto puede ser un poco difícil de notar para alguien acostumbrado a usar un solo idioma, pero es notorio cuando se usa además otro idioma diferente. Los traductores, por ejemplo, tienen que hacer expresiones aproximadas de las ideas de un texto. Muchas veces, al leer el original y una traducción, uno puede notar que no son idénticas las ideas trasmitidas.

Así, en realidad, resulta que hay ideas que simplemente no lograrán expresarse en cierto lenguaje. Hay pensamientos que se logran por una cierta secuencia de ideas. Entonces, hay pensamientos que no aparecerán en cierto lenguaje. O pensamientos que aparecerán con más facilidad en un lenguaje que en otro.

El agua de nuestros pensamientos discurre de diferente manera por los diferentes canales que significa cada lenguaje. Algunos permiten un fluir rápido y directo. Otros lo frenan y llevan por recovecos.

Los lenguajes nos sirven para hacer cosas. Así que habrán cosas que serán más llevaderas en un lenguaje que en otro. No es casualidad que los lenguajes de programación estén en anglo y no en latino.

Quizás tampoco sea casualidad el sentido de orden que se percibe en ciertas sociedades y no en otras.

Hay sentimientos asociados de amor a las tradiciones. Uno puede amar una herramienta que ha usado mucho y le ha permitido hacer muchas cosas. Pero pienso que debe estar abierto a herramientas que puedan ayudarnos a hacer mejor las cosas.

De lo que he observado, me parece que los idiomas latinos, aunque pueden sonar bonito, tienen una estructura que prima más la forma sobre el contenido y dificulta enfocarse en el objeto de la cuestión. El idioma anglo es más utilitario y directo, y el usar el adjetivo antes del objeto permite ir con más facilidad de lo general a lo particular. En el japonés la estructura es más simple y el verbo al final permite pensar que cada objeto es una forma de acción. Dicen que la estructura del chino es aún más simple, que no hay genero ni tiempos, que casi no hay conjugaciones y los casos se resuelven simplemente asociando las palabras.

El escritor Borges hablaba sobre las ideas desconocidas que estarían expresadas en los lenguajes jamás inventados.

Pienso en un lenguaje como una herramienta que nos permita expresarnos con facilidad, que deje volar nuestra imaginación, que nos ayude a pasar al siguiente nivel.

2010/04/07

Lo que hacemos hoy

A veces olvidamos
que el niño que ahora vemos
será el siguiente adulto.

Que las expectativas que le tengamos,
sean bajas o sean altas,
lo harán nada o lo harán todo.

Y que el mundo de mañana,
será peor o mejor por lo que le demos ahora,
cuando está en nuestras manos.

Cada golpe, cada caricia,
cada cuento, cada verdad,
todo importa al final.

Cada cosa que hacemos,
cada cosa que decimos,
tiene eco en su corazón.

Y serán las cosas que verás mañana,
las voces que oirás mañana,
cuando él sea el adulto.

Puedes hacer lo que sea,
puedes decir lo que sea,
usar tu libertad y tu poder.

Todo se ve, todo se escucha,
que sea lo mejor de tí,
porque de eso está hecho el mañana.

2010/04/06

La felicidad

La felicidad es como el agua
contenida en las cosas que nos rodean.

Nos gusta la felicidad.
La disfrutamos.

Algunos se limitan a esperar
a que caiga la lluvia.

Nunca caminan al río
ni salen a recoger frutas.

Creen que la única agua
es la que les cae del cielo.

Pero también hay agua,
aún, en nuestras propias lágrimas.

Algunos se rodean de pozos
para que nunca les falte.

Y mucho envejece o se evapora
antes de haberse probado.

Creen que la única forma
de tenerla es poseerla.

Pero también hay agua
en la corriente de un río.

Algunos pueden oir su canto al correr
y aspirar su perfume en el viento.

La encuentran tanto en un manantial
como en la lluvia.

Tanto en las frutas
como en las propias lágrimas.

La disfrutan porque dejan que fluya,
porque sólo puede volver lo que se va.

Porque la felicidad es como el agua.

2010/03/29

Suerte

La suerte es
como una pieza de tetris
cayendo hacia nosotros;
lo que signifique al llegar
dependerá de
lo que hayamos hecho
hasta entonces.

Puede ser que encaje,
completando algo,
y obtengamos puntos.

Puede ser que no encaje,
y sea más difícil
la siguiente jugada.

Lo que cada hecho significa
cuando llega
depende de lo que hayamos hecho antes
y si estamos preparados.

La semilla crecerá
en el terreno que hayamos preparado.
Espinas entre las piedras,
treboles en la tierra húmeda.

La suerte es buena suerte
para quien está preparado,
para quién ha creado
un buen lugar para la semilla
de lo que anhela cultivar.

Piensa en lo que quieres,
qué necesitaría para crecer allí,
prepara la casa, confía,
haz lo mejor que esté a tu alcance
y, cuando sea el momento,
vendrá, y te encontrará listo.

Y será buena suerte.

2010/03/18

El Hombre-Langosta

La langosta es un pequeño insecto solitario e inofensivo.

A veces, como cuando la comida escasea, se vuelve más gregaria y comienza a formar grupos con otras langostas.

Cuando el número de langostas alcanza cierto nivel y se hace frecuente el rozar accidental de sus patas traseras, aumenta su nivel de serotonina, y se empieza a producir un cambio físico. Su color se hace más oscuro, sus músculos se endurecen, se hace más grande.

Así, se vuelve una más de las millones de langostas del enjambre capaz de viajar miles de kilómetros devorando lo que encuentre a su paso.

Pero si las condiciones no se dieran, la solitaria langosta viviría y moriría tranquila, sin transtornar nada.

En libros como "El Zoo Humano", Desmond Morris observa el comportamiento humano desde una perspectiva amplia. Muchas especies empiezan a exhibir un comportamiento transtornado cuando la densidad de su población pasa de cierto número. Muchas personas por area, poca area por persona. Como los animales confinados en un zoológico, podemos empezar a exhibir stress, conducta repetitiva, violencia, etc.

Tal vez en las ciudades nos ocurre como a las langostas. Vivimos tan cerca unos de otros que, de alguna manera, realizamos el equivalente de frotar demasiado nuestras las patas traseras. Y se inicia el cambio.

¿Será tan sólo un cambio psiquico, o se tratará de un cambio físico también?. En los pueblos primitivos la gente suele ser más pequeña, la tez más oscura. Me pregunto si los rasgos largos y pálidos serán el sello de los habitantes de las sociedades super gregarias, que se ha ido perennizando por las eras de predominio de las ciudades.

Como langostas, somos capaces de extendernos por un amplio territorio, devorando lo que está a nuestro paso.

Pienso que las personas son buenas por naturaleza. Si no fuera así no existirían los pueblos como los de las islas del Pacífico, con gente que vive en paz y feliz. Sociedades simples y pequeñas, con amplios espacios y recursos.

Pero las circunstancias anormales las que favorecen los comportamientos anormales de individuos normales. Una persona puede nacer con el gen de la diabetes, pero no la contraerá si evita las circunstancias que la favorecen. Hay tantos problemas artificiales, derivados del simple hecho de vivir tan gregariamente como lo hacemos en las ciudades, que socavan la respuesta pacífica natural.

Sin embargo, en tiempos recientes, por alguna razón, quizás más tecnológica que económica, hay individuos que empiezan a disfrutar de espacios y recursos más amplios y son capaces de sentir que hay formas mejores de vivir en el mundo. A un lado del enjambre, tal vez podamos volver a ser langostas solitarias e inofensivas.

Referencias:

2010/03/12

En alas del miedo

El miedo es como el viento que sopla
sobre el desierto de arena
en el que estamos sentados.

Pasa levantando una nube fina
ante la cual debemos bajar la mirada
para no sentir dolor.

Para seguir viendo algo,
aunque sea hacia abajo.

Conforme el tiempo pasa
nos vamos acostumbrando,
hasta que un día es parte de tu vida.

Porque aprendes a vivir
bajo esa perpetua ventisca
y entre los fríos pliegues de su manto.

Aprendes a distinguir
el camino por el que te guía,
y a adivinar su voluntad.

Aprendes a soñar
bajo las estrellas que no te deja ver,
y a oir música en su voz.

Aprendes a desplegar tus velas
en la playa a donde te ha traído
y a dejar que te lleve otra vez a la mar.

Y sobre naves increíbles,
cuyos rieles se deslizan entre las dunas,
como entre olas de arena.

Y sobre largos brazos extendidos
que te despegan del suelo
hacia un cielo de libertad.

En alas del viento vamos,
de algún modo, hacia nuestro destino
si aceptamos la felicidad.

2010/02/15

Vivir tus sueños

Algunos hemos pensado que podemos dejar nuestros sueños para más tarde.

Quizás porque nos convencemos de que es similar a cuando, de niños, dejamos las cosas que nos gusta hacer para después de terminar la tarea que debemos hacer.

Algunos logran postergar sus sueños indefinidamente.

Logran vivir ignorando su estrella para poder mirar en otra dirección.

Logran vivir ignorando el dolor para poder hacer lo que deben.

A veces, las luces de la fama, o el calor de la aprobación, lo hacen más llevadero.

Pero no siempre habrá ese consuelo.

Cuando todo está oscuro y no hay nadie más. Cuando no puedes mirar a otro lado ni huir a ninguna parte, es esa luz la que aún espera, y ese canto el aún te llama.

Son los ojos y la voz de quién aún mantiene su apuesta en tu existencia única.

Ignorar los sueños te adormece. Te lleva a pensar que hay cosas imposibles. Te empuja a una esquina donde te sientas seguro. Te esconde las alas como una marca de vergüenza.

Y, cuando tengas hijos, o alguien cercano a ti, con el valor de seguir sus sueños, no lo comprenderás, porque no sabes lo que se siente.

No entenderás a quienes navegan con las estrellas, planean en el viento, o siguen el compás de una música desconocida.

Es más fácil para quien tiene poco decidirse a dejarlo que para quien tiene mucho, pero son dos amos distintos, tus sueños y el mundo, a quienes no puedes servir al mismo tiempo.

Vivir tus sueños tal vez te deje vivir también en el mundo que aún existe, pero de un modo que no imaginas, ni entiendes, hasta que lo haces.

Es la existencia gris de una vida de sueños postergados lo que hace el frío que sientes cada lunes, al tener que  ir al trabajo. La que hace que sea fácil renunciar a tus opiniones frente a las de tu jefe, o tu cliente. La que hace que sea normal hacer sólo tu trabajo, cumplido en una escala aceptable. Y, a veces, ni eso.

Es un mundo infeliz aquel en el que todos han aceptado vivir renunciando a su verdadera libertad.

El mundo nuevo es el que está surgiendo con gente que honra sus sueños. Aparecen en cualquier lugar, a tu lado, en tu familia, de pronto, llegando en silencio, sin que lo esperes, siguiendo sus sueños como si no hubiera alternativa.

La alternativa que te llevó a este mundo que se queda atrás.

Si quieres venir, no puedes engañarte. En lo oscuro, mira dentro de ti mismo. En el silencio, escúchate. Aprende a caminar otra vez, ahora bajo tu estrella; a bailar otra vez, ahora con tu música; a ser lo que sientes que eres en verdad.

2010/02/06

Los propios sueños

Ahora no tengo hijos. Habrá un futuro con ellos. Pero contemplo los hijos de los demás. La forma en que son criados. Me contemplo a mí mismo. La forma en que pienso.

Creo que alguna vez mi padre pensó, o sintió, algo que sus padres no entendían. También mi madre. Y yo. Espero poder recordar eso. Que cada hijo tiene el derecho de tener su propia existencia, sus propias ideas y sus propios sentimientos.

Creo que todos tenemos sueños. Algunas personas se casan, tienen hijos, y piensan que renuncian a sus sueños, pero en realidad no lo hacen, sino que se los pasan a ellos. Los sueños de los padres buscan sobrevivir. Así que, conscientemente o inconscientemente, proyectan sus sueños en el futuro de sus hijos; buscando que tengan la oportunidad de elegir el camino que ellos soñaron alguna vez recorrer.

Pero los sueños de los hijos también buscan sobrevivir. Y, conscientemente o inconscientemente, se resisten a simplemente aceptar lo que sus padres les designan. Porque hay designios que se tejen sin preguntar qué piensas o qué sientes.

Algunos, con el tiempo, resisten menos, aceptan, olvidan algunos sueños propios. Algunos hijos terminan viviendo algunos de los sueños de sus padres, sin disfrutarlos. Algunos padres olvidan otra vez sus sueños.

Pero otros persisten en un futuro propio. Hijos que lo hacen aún a costa de alejarse de las raíces del árbol cuya sombra podría cobijarlo. Padres que renuncian a intentar vivir a través de los hijos. Gente que honra sus sueños.

Hay semillas que vuelan lejos, a lugares que ni imaginamos. Hay sueños que no podemos comprender, sólo respetar.

2010/01/19

Naturaleza y leyes

Kawa wa nagarete doko doko yukuno / Hito mo nagarete doko doko yukuno...
El río fluye; a dónde, a dónde va / La gente también fluye; a dónde, a dónde va...
-- Hana



Las acciones de las personas fluyen, como en una corriente.

Las costumbres son como el cauce creado por el fluir. En algunos lugares, esos cauces se canalizaron en forma de normas y leyes.

Con el agua, la canalización suele ayudar a organizar y distribuir el flujo.

Con las acciones de las personas, las leyes ayudan a organizar la sociedad y distribuir los recursos.

Esa el la idea básica y las buenas intenciones.

Ahora, imagine que un pueblo ha desarrollado un sistema de canales que le ha funcionado bien. Su agricultura ha mejorado, han aparecido industrias, y hay prosperidad. ¿Supondrá que el mismo sistema funcionará igual en el nuestro?.

No necesariamente. Porque podemos tener diferente tipo de suelo, diferente topografía, y hasta diferente agua.

El agua se abre paso. Es su característica. Rápido o lento, en caudales o gota a gota. Si los canales funcionan como obstáculos en su libre fluir, lo irán erosionando. Un diseño impuesto puede provocar turbulencias y deterioro allí donde podría haber calma y abundancia.

Sin embargo, algunos pueblos copian leyes de otros lugares y esperan que produzcan el mismo efecto.

Cuando las cosas no funcionan y su país sigue atrasado, culpan a la falta de educación, al tipo de cultura y hasta a la misma gente.

Parece más inteligente no copiar el sistema de canales tal cual, sino adaptarlo. También lo intentan con las leyes. Pero adaptar algo puede ser más complicado de lo que parece. Requiere conocer lo que hay, requiere conocer lo que se quiere, requiere dominio, esfuerzo y, al final, hay partes que funcionan bien y otras no. Además, lo difícil de cambiar algo desanima las mejoras.

Mejor que copiar los canales es comprender la metodología y las ideas que hay detrás. Es mejor lograr que nuestros cauces naturales pasen por los estadíos de desarrollo similares a los de los otros pueblos, respetando nuestras propias particularidades, hasta llegar a establecer los canales. O, quien sabe, quizás alguna solución mejor que podríamos descubrir en nuestro propio y particular destino.

Nuestros pueblos tienen una cultura, costumbres y forma de pensar particulares. Es lo que ha funcionado en el ambiente en que vivimos. Las otras alternativas se probaron y se fueron quedando en el camino de nuestra evolución. Cada pueblo es del modo que le funcionó en su ambiente particular.

Es mejor un sistema que permita que perduren y prosperen aquellas culturas, costumbres y formas de pensar que mejor contribuyan a un ideal. En ese camino se irán afirmando, convirtiéndose en normas y leyes. Las acciones de la gente discurrirá en esos canales naturalmente.

Y es importante recordar que los ríos no tienen cauces eternos; porque la tierra cambia. Del mismo modo que ellos se adaptan, los canales deben poder cambiar para que el flujo siempre discurra naturalmente.

2010/01/14

Verdadero amor


Creer amar y amar en verdad
son dos cosas diferentes.

Amar no es simplemente tratar bien a alguien
que te ha tocado atender.

Amar es apreciar su individualidad,
su existencia única,
es disfrutar su contacto,
es agradecer que ese alguien está.

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