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2010/10/30

Navegando

Es lo que sentimos lo que nos conduce a donde llegamos, de modo similar al rumbo que elegimos para un barco.

No necesitamos resolver cada ola que nos golpea desde mil direcciones diferentes.

Sólo necesitamos elegir bien el rumbo y todas parecerán resolverse cuando salimos de la tormenta.

Me parece muy curioso que la forma de guiar esta nave no es con nuestro desear sino con nuestro sentir.

Si se siente el deseo de ir a la derecha, puede ser que, incidentalmente, se vaya a la derecha, pero parece que lo principal es que se llega a donde se siente el deseo de ir a la derecha, porque es el sentir que guía.

Para ir a la derecha, se tiene que sentir estar ahí. Entonces, como magia, vamos a estar ahí. La olas se resolverán de algún modo.

Cuando notas que la nave se guía de ese modo, empiezas a preguntarte por el verdadero mundo. Si es así como funcionan las cosas, ¿por qué parece que se nos enseñara a creer algo diferente?

De pronto, muchas costumbres y dichos antiguos y hechos que observamos cobran un sentido más palpable y práctico.
  • "Si no hay amor, pon amor y hay amor"
    Si sientes amor, vas a donde sientes amor.
  • "Dando es como recibimos"
    Si sientes bienestar dando, vas a donde sientes bienestar dando, para que eso suceda, se te da, de algún modo.
  • "Tus pecados te son perdonados, sana"
    Sin culpa que impida aceptar el alivio, sientes alivio y sanas. 
  • Es más fácil vencer un hábito dando pequeños pasos porque, aunque sea pequeño, es una victoria que te ayuda a ir a la siguiente.
    Cuando uno dice algo y lo hace de ese modo, es también una victoria. Te vuelves más capaz de hacer lo que dices.
    El antiguo respeto al valor de la palabra quizás no sea tanto una cuestión de honor o religiosidad sino una consecuencia de algo que alguna vez se conoció mejor que ahora.
Quien siente querer hacer mejor las cosas, quizás las haga mal o quizás las haga bien, pero seguirá queriendo hacer mejor las cosas.

Si las hace bien, el querer hacerlo mejor cada vez, posiblemente lo conduzca en una espiral hacia mejores resultados. Quizás sea cada vez mejor. Pero no necesariamente será feliz. Siempre querrá más. Siempre tendrá sed.

Del mismo modo es con querer ser rico e, incluso, con querer ser feliz. Querer algo lleva a querer más.

Es diferente sentir ser. Sentir ser quien ha hecho alguna cosa, o sentir ser rico, o sentir ser feliz.

Simplemente, se es lo sientes ser.

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