Buscar

2020/05/21

¿Y si todos están equivocados?


Tolerando la intolerancia

Todos comemos errores. Todos podemos cometer algún error. A veces es un error que notamos pronto, se corrige, y todos felices. A veces puede durar siglos y ser defendido aún a costa de mucho sufrimiento y muchas vidas.

Por ejemplo, Giordano Bruno sufrió prisión y fue ejecutado por defender la idea de un universo diferente al que prefería la Iglesia. No fue la única víctima y también Galileo corrió peligro. Con el tiempo, la ciencia fue mostrando que todos los filósofos y estudiosos que insistían en un modelo limitado del cosmos, con la Tierra como centro absoluto, no tenían más razón que Bruno y su idea de un universo infinito donde el Sol era una estrella más y nuestro mundo uno de tantos otros mundos.

La Iglesia tuvo que vencer sus propios dogmas y admitir que sus antiguas creencias cosmológicas no eran realistas. La Iglesia, con todos sus sabios estudiosos y su inspiración divina, también se equivoca.

Aceptar como verdad algo dicho por una autoridad es una falacia. Del mismo modo que acusar de falso algo dicho por alguien que no respetamos. Aunque la fama de ellos pueda inducirnos a creer más en uno que en otro, es técnicamente posible que el famoso esté equivocado, o que el infame esté en lo cierto.

Sin embargo, guiarnos por la fama es una tendencia que mostramos una y otra vez. Tanto para disputas cosmogónicas como para discusiones aparentemente más triviales.

Recientemente, a inicios de los 1990, la columnista Marilyn vos Savant, famosa por su alto Cociente Intelectual (con un récord Guinness), fue públicamente atacada por defender, para cierto problema (llamado de Monty Hall), una solución que contradecía la de la mayoría de la comunidad matemática de entonces. “No es posible que usted esté en lo cierto y todos los matemáticos equivocados”, decía una de las hirientes cartas que recibió. Más tarde, todos esos renombrados matemáticos tuvieron que admitir que estuvieron equivocados.

Cuando navegamos en las noticias, no es infrecuente que se trate de apoyar alguna posición recurriendo a la opinión de un experto o celebridad. Lo curioso es que, incluso en casos donde seamos capaces de elaborar un razonamiento similar que refute una conclusión, se anula nuestra voz porque no tenemos la autoridad.

Pero, como la historia muestra, es peligroso creer que la verdad pertenece a alguna autoridad.

Lamentablemente, incluso la ciencia parece caer en ese juego, como olvidando la persecución sufrida por tantos pensadores que la hicieron posible. La ciencia se ha convertido en una autoridad, y se cae en el error de que solo por esa autoridad algo dicho por la ciencia sea tomado ciegamente por verdad. Mientras que algo dicho por alguien que no se acredite como científico es tomado como probable mentira. Es, en el fondo, equivalente a la Iglesia desautorizando lo que no estaba acreditado por las escrituras o las opiniones de sus sacerdotes.

¿Te ha sucedido alguna vez que has defendido algo, sufriendo humillación y ataques, para que después se admita que era así, como tú decías? Pues, por alguna curiosa razón, suele ser el patrón que sigue la aceptación de los cambios de paradigma. Se burlaron de Bruno, de Galileo, de Pasteur y tantos otros. Recientemente se burlaban de Robin Warren por sugerir que la bacteria helicobacter era responsable de las úlceras, hasta que se comprobó y recibió el Nobel.

Así que si ves que se burlan o atacan a alguien que propone un nuevo mapa para este terreno que todos tenemos derecho a explorar, quizás sea mejor ser tolerante o, por lo menos, compasivo. Quizás sea la verdad que estudien tus hijos.

Átomos y cuántica

Un gran triunfo de la ciencia fue insistir en tomar hechos basados en experimentos que fueran reproducibles por cualquiera. Sin embargo, con la era atómica, cuestiones como la seguridad internacional han llevado a que tengamos hechos basados en experimentos que solamente unos privilegiados pueden reproducir. Debemos confiar que están usando el método científico. La física de partículas y la cuántica se han vuelto tan enrevesadas que tenemos que entenderla a través de expertos que cumplen un rol equivalente al de los sacerdotes de antaño con los dogmas que estaban más allá de nuestra vulgar comprensión.

La visión del átomo como un micro sistema planetario fue una propuesta que surgió durante las investigaciones en torno al fenómeno atómico, a fines del siglo 19, posiblemente porque tenía sentido en ese entonces. Sin embargo, debemos recordar que es un modelo. Un modelo que ayuda a entender ciertos rasgos del fenómeno. Un modelo es solo un mapa, no el terreno. La realidad tiene más matices. Un científico del siglo 21, manejando más conceptos, podría proponer otra visión del vecindario atómico, si se animara a contradecir el status quo.

A veces, se fuerza el modelo para que calce dentro de la realidad que se va descubriendo. Eso pasó con el modelo geocéntrico, que en la época ptolomeica estaba lleno de enrevesados ajustes para lograr que cumpliera con las observaciones astronómicas. El modelo heliocéntrico, fue luego el que logró explicar lo mismo de manera más simple. Y aunque tuvo mucha resistencia, fue finalmente adoptado.

Es posible que el modelo atómico actual, con todas sus enrevesadas complejidades, pueda ser síntoma de una situación parecida. Quizás ya esté surgiendo un nuevo mapa. A pesar de que, para variar, la comunidad científica establecida tienda a ver esas propuestas con desdén.

2020/03/28

Overkilling, overreacting... cuando la lógica es una víctima

😱💪😷

Actualizado: 2020/03/29

La reciente situación de cuarentena (por el famoso Coronavirus COVID-19) obligada por casi todos los gobiernos, me trae a la memoria casos de reacción exagerada o actuación exagerada que he contemplado en mi vida.

Mi experiencia es que suelen tener gato encerrado.

Según se sabe, los casos empezaron en Wuhan, China. Y que puede deberse a un contagio cruzado de animal hacia humano. Que quizás por comer murciélagos (que al parecer es costumbre por ahí). Pero la discusión de origen parece ser más un distractivo.

La velocidad de propagación del virus parece ser alta. Así que para evitar contagiarnos, están obligando a todo el mundo a encerrarse en sus casas. Literalmente. Algo inédito en la historia de la humanidad, me parece.

Bueno, para una reacción de ese calibre, uno podría suponer que contagiarse del virus es super mortal.

-- Claro que sí -responden de prisa- ¡letalidad de 3%... y deja de estar cuestionando tú, que la comparas con la gripe y su 0.1%!

Lo cierto es que no es tan claro. Da mucho que pensar la forma en que están llegando a ese 3% y la interpretación que le dan a esa cifra en los mensajes a la población.

Ese 3% se está obteniendo dividiendo simplemente el número de muertes entre el número de casos reportados. Pero puede que el numerador de esa división no sea tan alto, y que más bien lo sea el denominador.

Porque es técnicamente posible que la prueba de COVID-19 arroje falso positivo para enfermos de pulmonía o de otras cepas similares de coronavirus. Eso da un conteo de muertes mayor que el real.

Y como la enfermedad producida por el COVID-19 no es igual de grave para todos, muchísimas personas podrían haberla superado, como cualquier gripe, sin haberse dado cuenta, o sin haber tenido la oportunidad de ser analizados, y sin que las hayan contado. Lo cual es comprensible porque la prueba es costosa y prácticamente solamente disponible en entidades públicas.

Así que es cuestionable el conteo por el que se llega al 3%. De hecho, cada vez que refinan la cuenta va bajando.

Por otro lado, se toma el 3% como una bandera para atemorizarnos. Y parece que está fuera de contexto. Si no lo analizas, parece que es verdad. Pero si vez más de cerca, parece una falacia.

Es decir, algo que parece verdad pero no lo es.

Este 3% se muestra a veces como una probabilidad de que la gente muera: "Si hay 100 contagiados por coronavirus, 3 morirán". No es cierto. Por ejemplo, desde el inicio de la crisis, no hay ningún niño menor de 10 años entre las víctimas mortales. Así que si las 100 personas son estudiantes de primaria, nadie morirá.

Lo que el 3% significa, es que si tuviéramos 100 individuos contagiados, y con las mismas proporciones de edad que la población mundial afectada, 3 de ellos morirían. Pero las proporciones de edad de cada país son muy distintos. Hay más ancianos en Asia y Europa que en Sudamérica, por ejemplo. Es decir, las muestras reales de 100 individuos, en cualquier país, son diferentes a los que la cifra universal supone. Así que se necesita reelaborar mejor el índice, multiplicarlo por un factor de corrección según zona geográfica, para que sea un indicador fiable para tomar decisiones.

Para el caso de la población entre 10 y 40 años, el indice de letalidad es un uniforme 0.2%. Eso significa que si hay 1000 personas que usualmente trabajan, 2 de ellas tendrían complicaciones y morirían. Lamentable, pero más o menos como ocurre con la gripe usual (y sin aplicar un factor de corrección para la estimación, que podría dar un resultado incluso más bajo).

La gripe usual puede tiene una mortalidad entre 0.05% y 1%. Típicamente, entre 500 mil y un millón de muertes cada año (entre 40 mil y 80 mil por mes). Como contraparte, el promedio mensual de muertes por el COVID-19 desde enero, es actualmente de 10 mil.

Esto más parece indicar que el COVID-19 fuera un subconjunto dentro del total de gripes esperado cada año. Solo que esta vez resaltado porque se asume que es un virus nuevo y hay una prueba que la detecta. Además de una potencial vacuna salvadora (?) que los gobiernos estarían obligados a adquirir.

Su comportamiento en Asia y Europa ha mostrado que los principales vulnerables son las personas muy mayores, con problemas respiratorios, u otras dolencias que afecten su sistema inmunológico. Es decir, como la gripe usual.

Hemos tenido años con gripes con una letalidad del 8%. ¿Por qué entonces no hubo cuarentena? ¿Por qué no hay cuarentena cada año debido a la gripe?

Se dice que porque esto es nuevo y merece todas las precauciones.

Pero no es ese el comportamiento más eficaz. No es eficaz tratar de detener una ola que no se puede detener. Ni tampoco sumergirnos todos ante cada ola sin atrevernos a enfrentar ninguna.

¿Cuál es el nivel que debe tener un sistema inmune para soportar al COVID-19? ¿Podemos hacer algo para mejorar la respuesta de la población vulnerable? ¿Es razonable aislar a quién no necesita ser aislado? ¿Es razonable aislarse, a un costo tan alto, de algo que tiene tan baja probabilidad de ser evitado, y un costo tan bajo en caso sea contagiado?

No creo que estén todos en pánico y pensando menos. No creo que falte en los gobiernos, la prensa, y las instituciones médicas gente capaz de hacer frente a una argumentación débil. ¿O quizás sí? ¿Por qué entonces todos caemos fácilmente víctimas de una especie de terrorismo médico/gubernativo/mediático?

El uniforme 0.2% de letalidad, para la gente en edad de trabajar, lo hace similar a una gripe común. Podríamos continuar trabajando y estudiando, y todos los esfuerzos ser mejor orientados en atender a la población vulnerable. Mucha gente se sentiría más aliviada. Pero no lo publican. ¿Será para que no reste fuerza a las medidas que los gobiernos estan tomando?

Hay gobiernos que están resistiendose a dictar una cuarentena. Creo que son buenos grupos de control para contrastar lo eficaz, o no, que haya resultado el aislamiento social general y todas estas restricciones, cuando la crisis termine.

Y así estamos, huyendo de un contagio como si nos condujera a quién sabe qué. Los números muestran que es como una gripe común. Como el perro de siempre, sólo que corre más rápido, por todos lados, dando mordiscos. Algunas asustadas ovejas del rebaño dicen que podría ser un lobo. Así que mejor nos encierran a todas, dice el pastor.

¿Habrá gato encerrado? O lobo oculto, piensan muchas de las otras ovejas, sin hacer mucho aspaviento. Mientras, miran con atención al pastor y sus perros. No vayan a ser ellos los lobos disfrazados.


Referencias



2020/02/12

Es que no lo ven?

Uno puede sentirse frustrado de que tanta gente actúe como si no lo entendiera, como si no lo viera... hasta que te das cuenta que podría tratarse de la ilusión del dictador, que es la misma que la del traje perfecto del emperador desnudo... no hablará el que hace el traje, y los demás competirán por quién finge mejor ver algo que no está...

2019/11/01

Así abajo como arriba: El poder de las analogías

Los fractales muestran como cada parte puede ser una representación del total

Qué es una analogía

Una analogía es una situación que un contexto más reducido permite hacer corresponder con otra situación.

Un contexto sería un conjunto de consideraciones, de cosas que tomamos en cuenta para observar algo.

Por ejemplo, "un lobo con piel de oveja" se puede corresponder con "un político que logra sus objetivos usando estrategias inesperádamente agresivas", cuando lo vemos desde un contexto más reducido, donde lo principal sea el comportamiento de ese protagonista dentro de una comunidad.

Haciendo analogías

Las analogías permitían a Esopo, en sus fábulas, representar una situación humana compleja y ayudar a su comprensión.

Jesús también usaba las analogías en sus parábolas.

Recuerdo haber memorizado la interpretación de su parábola del sembrador y haber pensado que ya la había entendido. Pero, en realidad, comprendes una analogía cuando logras hacer tu propia interpretación.

Hacer una analogía es un arte que puede tomar cierto esfuerzo inicial, pero me parece que es una herramienta muy util que puede ayudarnos en la comprensión de muchas cosas.

Hacer una analogía es como pintar un fragmento del mundo. Hacerlo te ayuda a apreciar mejor las analogías que otros hacen.

En algún momento, podrías preguntarte si lo que vivimos no será la analogía de alguna situación más compleja que aún no podemos comprender.

Una herramienta para el autoconocimiento

Recuerdas la expresión: "Es más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio"?

Aunque se suele decir dentro de un mensaje de reprensión, de algo que no se debe hacer, a mi me parece que es más util verlo como una observación práctica.

Porque, realmente, es más fácil.

Es más fácil contemplarse desde el punto de vista de otro. Por eso le pedimos ayuda a una amiga para probarnos ropa. Por eso usamos un espejo.

Es decir, cotidianamente aprovechamos constructivamente el hecho de que es más fácil ver la paja en el ojo ajeno.

Una analogía es una manera de reflejar una realidad. Resulta que también es más sencillo hacer una analogía sobre la realidad de los otros que sobre la propia.

Digamos que hacemos una analogía que representa la situación de alguien. Ahora, una analogía es lo suficientemente ambigua para que nos preguntemos si acaso se podría aplicar también a nosotros. Y, entonces, quizás sorprendidos, nos daremos cuenta de que sí, de que también se puede aplicar a nosotros. La analogía se vuelve el espejo que necesitábamos para darnos cuenta de nuestra viga.

Es más fácil juzgar a otros que a uno mismo. Lo hacemos todo el tiempo. En lugar de sentirnos culpables por ello, usemos esa habilidad para ayudarnos a vernos mejor a nosotros mismos.

Un ejercicio

Practiquemos este ejercicio. Piensa en algo que alguien más ha hecho y te molesta mucho. Lo que te venga a la mente. Incluso aunque estés involucrado en esa situación, trata de verlo desde afuera, como un expectador.

Empieza a decir, "Es como si ...".

Ahora, relájate y deja que alguna analogía aparezca en tu mente. Al principio puede costar un poco distinguir el hilo de la madeja. No es necesario que lo tomes del extremo o de un punto en particular; si lo ves, con calma, toca el hilo, tómalo, síguelo, ve a dónde te conduce. Si no te gusta, busca otra madeja. Anda viendo si representa esa situación que expectaste.

Finalmente, ahí tendrás un espejo donde reflejas la situación del otro.

Ahora, relájate, y voltea el espejo hacia ti. ¿Qué ves? ¿Tal vez te parece que está distorsionado, qué es injusto? Tal vez así sea. Prueba corregirlo un poco. ¿Ya te ves mejor? Prueba volver a mirar con ese espejo al otro. ¿Ves algo mejor?

O tal vez el espejo no estaba distorsionado. Prueba aceptar lo que el espejo te muestra. ¿Notas algo de ti que no veías? Quizás no te guste, o quizás sí. Sigue mirando, sin juzgarte, como con curiosidad, como si miraras a alguien más.

Es mucho más fácil hacer un espejo para mostrar a otro que para mostrarse uno mismo. Pues bien, con este ejercicio podemos aprovechar esa habilidad de mirar al otro para mirarnos mejor nosotros mismos.

El lobo con piel de oveja

Siguiendo con el ejemplo del lobo con piel de oveja:

Un presidente es elegido y aunque confiamos en su promesa de que combatirá la corrupción, las cosas no parecen mejorar. Es como... si fuera un lobo y nosotros las ovejas que lo elegimos porque vino vestido de oveja.

Apuntamos el espejo a nosotros. ¿Alguna vez hemos tomado un puesto de responsabilidad y no lo hicimos hecho bien, a pesar que creíamos hacerlo? ¿Somos lobos?

¿Será posible que el presidente sea una oveja y que quiénes lo rodean sean los lobos? ¿O será que todos somos ovejas y el palacio es una cueva helada donde la única forma de vivir es poniéndose pieles de lobo?


2019/08/08

Mensajes descubiertos


Un mensaje que está allí pero nadie comprende es como si no estuviera.

Los leemos sin comprender, los vemos sin mirar, los oímos sin escuchar.

Como los lemas que nos hacen memorizar y repetimos por repetir, como en una letanía.

Como los monumentos que nos cuentan de hazañas, con gritos que acaban volviéndose parte del paisaje.

Como los te amo, y las bendiciones que deben ser dichas porque sí, hasta que suenan igual que el resto de palabras.

Son las costumbres, y las tradiciones que heredamos repetir, fuentes de mensajes que no comprendemos, expresiones de sentimientos que se han perdido.

Las fórmulas son un recordatorio de lo que logramos, pero es importante cultivar el proceso por el que esas fórmulas fueron logradas, para que continuemos logrando hacer cosas.

Cuando haces una tarea, repites. Cuando resuelves un problema, descubres. Es una de las diferencias entre una tarea y un problema. Aprendemos a repetir los mensajes. Es importante aprender a descubrirlos.

2019/07/13

Por qué no debes dejar tu zona de confort

No me siento cómodo con la prédica anti zona de confort. Que hay que sentirse incómodo para progresar.

¿Cuando tienes varias opciones, cual elijes? ¿cualquiera? ¿la más incómoda? ¿la menos incómoda?

¿Y cuando tienes varias opciones, todas incómodas, cuál elijes?

¿Es que sentirse cómodo es un error?, ¿debería recalibrarse la naturaleza?

Creo que lo que sientes que debes elegir merece ser tomado en cuenta, no ignorado ni avasallado. Y menos por una doctrina que dice "porque así es".

Quizás ese sentimiento que tienes esté equivocado, pero debe ser tomado en cuenta. Está ahí, lo sientes, por alguna razón.

Si te sientes cómodo con una opción que además es la correcta, es una gran ventaja, porque el sentimiento será más rápido que lo racional. Pero para lograr eso se requiere educación, no ignorar aquellos dones que se nos dan, o la intuición que vamos desarrollando.

"Sal de tu zona de confort", me parece un mensaje bien intencionado, pero que se está llegando a usar de manera simplista, como una trampa, para descarriar y dar permiso de descarriar a los genios que nos superan fácilmente y nos hacen sentir incómodos porque no sufren lo que nosotros sufrimos.

Creo que hay un malentendido. Si defines la zona de confort como zona de conformismo, entiendes otra cosa. Pero para mi, la zona de confort es aquella donde te sientes cómodo haciendo lo que haces. Donde tienes los recursos que has recolectado, las herramientas que has construido. Como tu hogar. Así, no es que progresemos por estar fuera de la zona de confort. Sino que progresar a veces requiere salir de la zona de confort. Pero no para quedarse ahí afuera, sino que es un estado entre dos zonas de confort. Como un salto entre dos puntos estables.

Si revisas la manera en que has progresado, y en que han progresado otras personas, puedes observar que así suele ser. Logras un estado donde te sientas con la suficiente estabilidad y comodidad para dar el siguiente salto. Exploramos,  exponiéndonos en zonas incómodas, porque tenemos un refugio al cual regresar.

¿Por qué no debes salir de tu zona de confort? O, mejor dicho: ¿Cuándo no debes salir de tu zona de confort? No debes salir a la loca, simplemente por salir, sino porque ves que puedes progresar haciéndolo.

No salgas de tu zona de confort si sientes que no es necesario. Disfrútala. El momento de dar el siguiente salto, de salir de tu zona de confort, llegará, cuando tú lo sientas. Y si progresas, te darás cuenta: porque llegarás a otra zona de confort.

Referencias

En este video definen la zona de confort como zona de conformismo. No es lo mismo. Siéntete cómodo de disentir ^_^

2019/06/23

El muro


La vida es como andar por un camino.

Una persona va derecho, el suelo llano, suave, bajo sus pies, el cielo azul, y árboles a los lados.

De pronto siente una piedra, una pequeña dificultad, que no afecta su paso, y sigue derecho.

Más piedras aparecen y poco a poco el camino ya no parece tan bonito como antes.

Entonces, en medio del camino, una valla, pero aún puede pasar por encima y continuar.

Y el viaje sigue, con más piedras y vallas ocasionales.

Hasta que un día, un muro. Tan alto que no se puede trepar.

Empuja con fuerza y siente su solidez. Salta, buscado algo de que asirse pero siempre resbala.

Patea el muro, inalterable. ¿Por qué la vida es así? No es justo.

Se sienta mirando al muro, tratando de distinguir alguna grieta. Pasa el tiempo. Quizás sea que no es lo suficientemente capaz. Quizás la vida no es algo qué pueda hacer. Llora.

Las lágrimas forman un charco.

¿Pero todos viven no? Debe haber algún modo de continuar.

Ha llorado tanto que el agua del charco se desliza a un lado. Y la sigue, girando la cabeza... hasta que ve que el camino prosigue por otra dirección.

Se pone de pie, deja el muro de esa esquina del camino, y continúa.

Aparecen más muros, pero ya sabe evaluar si es que debería treparlo, o mirar a los lados para elegir cómo continuar.

O incluso si debe retroceder para intentarlo en otro lugar.

Piedras, vallas, muros, callejones sin salida, subidas y bajadas, son parte del camino. Igual que la hierba, o el cielo azul, o las aves cantando desde los árboles.

Sería util un mapa, pero cada vida es diferente.

Sería util un manual mejor que el que le dieron. Y mejores señales que las que estuvo encontrando.

Aunque el viaje interior parece solitario, las anotaciones que dejas podrían ser de ayuda para alguien más.

Archivo del Blog

Siga este Blog

Seguir por email