Buscar

2010/12/09

Libertad y WikiLeaks

Hay algunas frases que se han marcado mucho en mi memoria.

Martin Niemoeller, fue un pastor luterano que vivió como un espectador los actos del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial. Fue arrestado por la Gestapo y enviado a un campo de concentración en Dachau en 1938. Fue liberado por las fuerzas aliadas en 1945. El escribió:
Primero vinieron por los comunistas, y guardé silencio, porque yo no era comunista. Más tarde encarcelaron a los socialdemócratas, y guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata. Después vinieron a buscar a los sindicalistas, y no protesté, porque yo no era sindicalista. Luego vinieron a buscar a los judíos, y tampoco dije nada, porque yo no era judío. Cuando vinieron por mí, ya no quedaba nadie a quién pudiera decir algo.
En el capítulo "El Juicio del Tambor" de la serie Star Trek Next Generation, un joven oficial de la flota es acusado de traición y el capitan Picard decide participar en su defensa, pues veía que la corte lo iba a usar de chivo expiatorio, obviando los hechos y suponiéndolo culpable por su ascendencia klingon. Luego que el juicio acaba, otro oficial, también de ascendencia klingon, le pregunta por qué se tomó la molestia de participar y enfrentar incluso a sus propios amigos por un oficial al que apenas conocía. Picard respondió:
"Con el primer eslabón se forja la cadena. La primera palabra censurada, la primera idea prohibida, la primera libertad negada nos encadena a todos sin remedio. La primera vez que la libertad de cualquier hombre se trunca, todos la perdemos. 
Decimos que hemos avanzado, que torturar herejes y quemar brujas es parte del pasado, pero, sin habernos dado cuenta, la historia se repite una y otra vez. Los villanos que se retuercen los bigotes son fáciles de identificar, los que se esconden tras las buenas obras son indetectables y siempre habrá alguien dispuesto a actuar propagando el miedo, en nombre de la Justicia. 
Velar por ella eternamente, ese es el precio de la libertad."
En el asunto de WikiLeaks y el cablegate podemos ver cómo la presión de un gobierno desesperado por encontrar un culpable arrastra a otros gobiernos a aplicar presión a organizaciones civiles para que tuerzan lo más posible, e incluso rompan, el respeto a los derechos de una organización y de la persona señalada como su lider.

Puede que pensemos que es algo que no nos afecta. Que estamos demasiado lejos. Que somos demasiado pequeños. Que no es nuestro asunto.

Entonces recuerdo esas frases y me pregunto si hay algo que podamos hacer.
Quizás sea sólo una persona, pero todavía algo soy. No puedo hacerlo todo, pero todavía puedo hacer algo. No me negaré a hacer algo que puedo hacer. -- Helen Keller
Referencias:

Más artículos

Archivo del Blog

Siga este Blog

Seguir por email