Buscar

2009/05/17

Por amor al arte

A veces, algo que antes era muy satisfactorio de hacer, ya no lo es.
Puede ser difícil notarlo, porque es difícil aceptarlo.

A mi me gustaba programar computadoras. Mucho. Pero últimamente no me siento bien al respecto. Naturalmente, alguien quiere que se haga un trabajo, y uno puede hacerlo, pero, de pronto, simplemente es algo que no siento demasiadas ganas de hacer.

Uno podría atribuir este desinterés crónico al stress, o a una depresión. Pero el stress ha pasado, ya no me siento deprimido y aún el plato de trabajo frente a mí no logra despertar mi apetito.

Pienso que es como cuando te obligan a comer continuamente cierta comida. Aún si fuera tu plato favorito llegarás a hartarte. La experiencia podría haber sido tan traumática que te darían nauseas cuando te volvieran a mostrar lo que antes te gustaba tanto.

O como cuando caminas hacia la panadería, cruzas el parque y vuelves con el pan. No es lo mismo cruzar el parque de ese modo, con una finalidad, que hacerlo porque sí, por el simple hecho de cruzarlo. Cuando lo haces porque sí, puedes concentrarte en cada paso, sentir tu peso apoyarse en cada pisada; inspirar el aire, apreciar los aromas que trae la brisa; ver los árboles, y los destellos del cielo a través de las hojas; puedes disfrutar el paseo. Pero cuando lo haces por otra razón, el mismo viaje se vuelve diferente.

Antes, yo pensaba que bastaba con trabajar haciendo lo que te gusta para hacerlo con gusto. Pero se requiere además cierta actitud para proteger ese ruiseñor interior para que no termine muriendo de pena al fondo de una jaula (Si se me entiende la referencia).

Aunque sepamos que hay otra razón para hacer algo, es importante hacerlo porque sí. Mientras caminas hacia la panadería, deja de pensar en el destino y disfruta el camino.

En algún momento, permití que alguien dañara mi gusto por algo.
Tal vez, a veces, uno no pueda decir que no, pero dilo. Es mejor perder un trabajo que perder el alma. Que se enoje el emperador, pero que no muera el ruiseñor.

Más artículos

Archivo del Blog

Siga este Blog

Seguir por email