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2012/01/21

Percibir a Dios

Dios es amor. Dios es bueno. Dios es orden. Eso es lo que decimos los humanos. Son sentimientos y conceptos que asumimos como propios de nosotros, los seres humanos. Mucho se discute sobre si Dios existe o no allá afuera. Quizás lo interesante es notar que Dios sí existe en nuestra mente humana.

La Naturaleza simplemente es. Son los humanos los que identificamos orden en el caos, bondad y maldad, odio y amor. Los humanos, con nuestra mente humana.

Entonces, ¿Es Dios algo así como una creación mental? No sería tanto una creación consciente, sino más bien un efecto, que se produce en nuestro subconsciente, debido a nuestra naturaleza humana, al contemplar el universo. No importa que uno se declare agnóstico y pretenda negar a Dios. Quizás exista o no allá afuera. Pero de lo que sí podríamos hablar es que existe en nuestra mente. Si uno no puede evitar percibir las cosas del modo en que las percibe, si uno no puede evitar sentir amor, o bondad, o notar orden en las cosas que le rodean, entonces uno no puede evitar que se forme Dios en su mente.

Una persona puede asistir a ceremonias todos los días y recitar al mundo los textos sagrados de su religión pero eso no significa que sienta a Dios. Quizás es más fácil sentir a Dios al contemplar la Naturaleza. Algo en el que la sociedad no haya influido. Allí, si evitamos hacer esfuerzo consciente, la mente, como una esponja, va absorbiendo poco a poco algo de lo que le rodea, hasta que llega a distinguir un orden, como cuando se siente el peso extra en la esponja luego de un rato. Quizás haya orden o no afuera, lo notable es que el orden se llega a formar dentro de la mente. Luego, contemplando el orden, podemos percibir un orden en del orden. Eso sería Dios.

Tal vez la percepción de Dios sea algo relativo. Quizás al percibir un orden simple, como un hilera de piedras en el jardín, un animal ya esté percibiendo a su Dios. Los humanos le seríamos como dioses, porque podemos formar cosas como esas a cada rato.

Y nosotros, en el orden que percibimos en el orden es que sentimos a Dios.


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