Buscar

2019/04/19

Educar

Un método de enseñanza muy común es el de proyectar en el aprendiz lo que nosotros hubiéramos querido en su lugar. Que nos tuvieran más paciencia, que nos dijeran las cosas con más claridad, etc.

Igual con la educación de los hijos. Es muy común proyectar en ellos lo que nosotros hubiéramos querido en su lugar. Lo que no tuvimos, lo que nos faltó.

Sin embargo, el hijo está ahí, el aprendiz está ahí. Ninguno de ellos eres tú. Ambos son únicos, irrepetibles. Y la verdadera misión de educar no es proyectarles para siempre nuestra luz en su camino, sino que descubran su propia luz y aprendan a iluminar su propio camino.

Archivo del Blog

Siga este Blog

Seguir por email