Es mejor un sistema con una mejor capacidad de hacerle correcciones.
Por ejemplo, escribir en un cuaderno es mejor que hacerlo en piedra.
Entiendo que puede haber preferencias sensoriales sobre sentir la piedra o el papel, o cual medio puede ser el más perdurable o accesible, pero a lo que me refiero con "mejor" es mejor para soportar nuestras acciones sobre ellos, ensayar en la incertidumbre, descubrir el resultado que buscamos e irle dando forma.
De modo similar, es mejor un plan que no esté escrito en piedra sino en un cuaderno, a lápiz, dónde no haya miedo corregir: de garabatear, probar, equivocarse, borrar, volver a intentar, en la búsqueda de aquello que queremos retratar.
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2019/04/19
Educar
Un método de enseñanza muy común es el de proyectar en el aprendiz lo que nosotros hubiéramos querido en su lugar. Que nos tuvieran más paciencia, que nos dijeran las cosas con más claridad, etc.
Igual con la educación de los hijos. Es muy común proyectar en ellos lo que nosotros hubiéramos querido en su lugar. Lo que no tuvimos, lo que nos faltó.
Sin embargo, el hijo está ahí, el aprendiz está ahí. Ninguno de ellos eres tú. Ambos son únicos, irrepetibles. Y la verdadera misión de educar no es proyectarles para siempre nuestra luz en su camino, sino que descubran su propia luz y aprendan a iluminar su propio camino.
Igual con la educación de los hijos. Es muy común proyectar en ellos lo que nosotros hubiéramos querido en su lugar. Lo que no tuvimos, lo que nos faltó.
Sin embargo, el hijo está ahí, el aprendiz está ahí. Ninguno de ellos eres tú. Ambos son únicos, irrepetibles. Y la verdadera misión de educar no es proyectarles para siempre nuestra luz en su camino, sino que descubran su propia luz y aprendan a iluminar su propio camino.
2019/03/29
Dioses
Algunos dicen
que los dioses deben ser perfectos,
o que debe haber tan solo uno.
De esa manera,
esperan que renunciemos a nuestra naturaleza
y nunca lo descubramos.
que los dioses deben ser perfectos,
o que debe haber tan solo uno.
De esa manera,
esperan que renunciemos a nuestra naturaleza
y nunca lo descubramos.
2018/10/05
Amar a una
Amar a una mujer, solamente,
es como amar a uno de tus padres,
a uno de tus hermanos,
a uno de tus hijos,
y a nadie más,
simplemente porque así dice alguien que debe ser,
en lugar de saber aceptar lo que dice tu corazón,
que lo que está frente a ti es más real,
que el cuento de un solo lazo.
Si puedes amar a tus dos hijos,
tan fuerte, tan diferente, tan cierto,
siendo absurdo que te prohíban amar a más de uno,
es absurdo que limiten así nuestro amor por una compañera.
Cierto que algo dentro de ti se escandaliza,
algo dentro de ti se indigna,
cuando está herejía hiere
el eco de las mil voces
que cantan lo que te han enseñado a creer.
Y, sin embargo, se mueve,
el sentimiento reconocido,
aunque no sepamos qué lugar darle
en las convenciones de nuestro mundo.
Pero no por ser incómodo,
podemos negar que está ahí.
Cuánto sufrimiento se evitaría,
cuánta hipocresía innecesaria,
con tan solo aceptar que es posible,
y que no tiene nada de malo ni perverso.
Qué extraño descubrír
que aquello que creías santo quizás no lo es tanto,
y que algo se haya vuelto malo
simplemente por decir que así es,
negando lo que en verdad
conoce tu corazón.
es como amar a uno de tus padres,
a uno de tus hermanos,
a uno de tus hijos,
y a nadie más,
simplemente porque así dice alguien que debe ser,
en lugar de saber aceptar lo que dice tu corazón,
que lo que está frente a ti es más real,
que el cuento de un solo lazo.
Si puedes amar a tus dos hijos,
tan fuerte, tan diferente, tan cierto,
siendo absurdo que te prohíban amar a más de uno,
es absurdo que limiten así nuestro amor por una compañera.
Cierto que algo dentro de ti se escandaliza,
algo dentro de ti se indigna,
cuando está herejía hiere
el eco de las mil voces
que cantan lo que te han enseñado a creer.
Y, sin embargo, se mueve,
el sentimiento reconocido,
aunque no sepamos qué lugar darle
en las convenciones de nuestro mundo.
Pero no por ser incómodo,
podemos negar que está ahí.
Cuánto sufrimiento se evitaría,
cuánta hipocresía innecesaria,
con tan solo aceptar que es posible,
y que no tiene nada de malo ni perverso.
Qué extraño descubrír
que aquello que creías santo quizás no lo es tanto,
y que algo se haya vuelto malo
simplemente por decir que así es,
negando lo que en verdad
conoce tu corazón.
2018/05/04
Lo extraordinario
Que algo sea extraordinario, para maravillarnos o para aterrorizarnos, depende de lo que consideremos que es ordinario.
Y eso depende nuestras creencias y el marco lógico que usemos para explicarnos el mundo que percibimos.
Cuando se cree que la tierra es plana, uno se puede asombrar de las historias de viajeros sobre lo que está más allá del horizonte.
Cuando aprendemos que es redonda y que cada día la gente se traslada rutinariamente entre puntos muy distantes con ayuda de aviones y otras naves, esos viajes, que nosotros mismos podríamos hacer, nos causan menos asombro.
Puede aterrorizarnos con asombro que algo invisible nos pueda dañar cuando no comprendemos lo que pasa.
El conocimiento de las enfermedades, su transmisión y tratamiento, nos ayuda a ver con menos asombro esas amenazas.
Alguien que conoce el truco puede asombrar a quien no puede explicar lo que ocurre.
Lo que creemos va cambiando con el tiempo. También el marco lógico que usamos para explicarnos el mundo.
Intuimos desde pequeños un misterio que influye en nuestras vidas. Luego, aprendemos que las cosas se pueden explicar mediante reglas mecánicas, y vamos dejando a un lado las explicaciones sobrenaturales.
Sin embargo, podemos asombrarnos también de cosas que podemos explicar. Como un arco iris, un hijo recién nacido, el brillo de la aurora. Hay personas capaces de maravillarse de cosas tan cotidianas como una flor, una sonrisa, un amanecer, o un ocaso.
Que algo sea extraordinario, para maravillarnos o para aterrorizarnos, depende de lo que consideremos que es ordinario. Cuando pensamos o, más bien, cuando sentimos.
En un mundo de ciegos, se despreciarían los relatos acerca de arco iris y estrellas. Seríamos allí videntes acallados por decir que existen un Sol y una Luna. Los amaneceres y las mareas se justificarían con explicaciones enrevesadas por las relaciones sociales y políticas que atan a los investigadores.
En nuestro mundo, hay cosas que no se toman en serio porque no podemos explicarlas. O que tienen explicaciones enrevesadas. Cosas que hacen que el lector ponga los ojos en blanco y se vaya. O que cansan al aprendiz que quiera atravesar el muro.
Si algo apareciera, de pronto, en tu habitación, te asombras del hecho extraordinario, o lo niegas con una explicación que lo vuelva ordinario. Puedes considerar espíritus, magia, alucinaciones.
Pero quizás haya un concepto que pueda dar un simple sentido a todo.
Si un ser tridimensional hiciera una huella en un universo bidimensional, el habitante de ese universo bidimensional se asombraría de ver algo apareciendo, de pronto, en su habitación. Si no puede admitir que hay otra dimensión, no puede explicar de dónde vino, o puede hacerlo con explicaciones enrevesadas.
El andar de los planetas se describían con matemáticas enrevesadas, hasta que alguien sugirió que sería más simple si fuera el Sol quien estuviera en el centro.
En el Big Bang, la infinita gravedad necesaria para contener todo el universo en un solo punto, puede ser innecesaria si admites que la explosión puede ser la huella de un chorro de agua cuatridimensional sobre el plato de nuestro universo tridimensional.
Las paradojas cuánticas surgen de explicaciones enrevesadas que quizás podrían simplificarse admitiendo un multiverso. Es decir, un universo de múltiples realidades, que vamos cruzando.
Si a veces notas en lo que ves algo distinto a lo que recuerdas, podrías explicarlo como una falla de tu memoria. Pero si consideras que hay múltiples realidades conectadas, y que estás cruzando entre ellas, entonces puedes encontrar el sentido.
Así como a las diferentes visiones sobre el pasado y el futuro. O atisbos de seres que aquí no existen.
Las paradojas surgen de explicaciones enrevesadas usando un marco lógico que ya no alcanza. La presencia de una paradoja puede ser una señal de que es necesario usar un marco lógico diferente.
Puede la aguja que corre sobre el fonógrafo creer que es la autora de la música, de las maravillosas sinfonías y las hermosas canciones. O podrá, quizás algún día, intuir un nuevo concepto, imaginar que podría ser parte de algo mayor, y eso, aunque estuviera más allá de su comprensión, diera sentido a todo.
2018/04/01
Amor en silencio
Te quiero tanto,
cuando tus ojos me miran,
cuando tu voz suena cerca,
cuando tu sonrisa ilumina
mi tristeza de alegría.
Quizás cada día
sea para ti igual que cualquiera,
como el reflejo del estanque.
Con ese espejo tranquilo
cubro lo que hay debajo;
cada piedra arrojada,
las modedas de deseos,
el polvo que cae con el tiempo
y la vida que, sin embargo,
sigue nadando,
entre las algas esmeraldas;
el verde que nadie ve.
Te tengo tanto cariño;
veo brillar el azul mar
del cielo soñado,
entre olas de algodón
que se deslizan y van
dibujando mis pensamientos.
cuando tus ojos me miran,
cuando tu voz suena cerca,
cuando tu sonrisa ilumina
mi tristeza de alegría.
Quizás cada día
sea para ti igual que cualquiera,
como el reflejo del estanque.
Con ese espejo tranquilo
cubro lo que hay debajo;
cada piedra arrojada,
las modedas de deseos,
el polvo que cae con el tiempo
y la vida que, sin embargo,
sigue nadando,
entre las algas esmeraldas;
el verde que nadie ve.
Te tengo tanto cariño;
veo brillar el azul mar
del cielo soñado,
entre olas de algodón
que se deslizan y van
dibujando mis pensamientos.
2017/12/16
¿Qué es la fe?
¿Qué es la fe?
Son las cuatro de la mañana y está oscuro. Se hace más oscuro con cada minuto que pasa. Y también va haciendo más frío.
Sólo conoces la noche en la que has nacido, la noción de que las estrellas son soles lejanos, el milagro de la Luna en una noche clara.
Pero son las cuatro y ya la Luna se ha marchado. Las estrellas se van yendo una a una. Hasta que todo el cielo parece un pozo infinito y eterno.
Aún así, sabes que el Sol saldrá.
Eso es fe.
Son las cuatro de la mañana y está oscuro. Se hace más oscuro con cada minuto que pasa. Y también va haciendo más frío.
Sólo conoces la noche en la que has nacido, la noción de que las estrellas son soles lejanos, el milagro de la Luna en una noche clara.
Pero son las cuatro y ya la Luna se ha marchado. Las estrellas se van yendo una a una. Hasta que todo el cielo parece un pozo infinito y eterno.
Aún así, sabes que el Sol saldrá.
Eso es fe.
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