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2011/09/28

Controlar o Colaborar

¿Es la vida un lugar donde buscamos controlar las cosas para conseguir lo que queremos?

¿O es la vida un lugar donde tratamos de hacer lo que esté a nuestro alcance, lo mejor que podamos, respetando lo que cada cosa es?

Lo usual es que se nos enseñe que la vida es como aparece en la primera pregunta. Quieres algo, entonces trata de controlar las cosas que te lleven a conseguirlo. Talas árboles, sometes animales, controlas siervos. Abres un camino entre los cerros, cavas dentro de una montaña, desecas un lago. Hasta que un día descubres que no es sostenible.

La gente que aprendió esa manera de ver la vida fue la que fundó reinos e imperios, hizo guerras y arrebató territorios. Es la gente que ha fundado las escuelas donde se nos enseña ese modo de ver las cosas. Por eso a muchos les parece raro escuchar el segundo punto de vista. Si tratas a la gente como esclavos, empieza a pensar como esclavos y a tratarse entre sí como esclavos. Sin respeto por nadie porque nadie los respeta.

La vida, como aparece en la segunda pregunta, es la forma de culturas que llaman padre al sol, madre a la tierra y hermanos a cada cosa del mundo. Honran el respeto que cada cosa merece.

2011/09/08

Entidades, metadata, y al siguiente nivel

En programación, hay datos, como 1, 2, 3, A, B, C...

En un siguiente nivel, se habla de tipo de datos. Como los números, las letras...

Cuando uno conversa, puede hablar de sucesos. Que el cielo esta azul. Que ha llovido. Que Juana ha plantado unas flores...

En un siguiente nivel, puede hablar de tipos de sucesos. De patrones y tendencias que se observan.

Diría que de eso se trata. Dado un ambiente, en cierto nivel, se manejan ciertos items. Pasar al siguiente nivel es poder manejar tipos de esos items.

Y así sucesivamente. Porque hablo de programación, de conversaciones... y habrá más niveles aún, más allá.

2011/09/05

Si también eso variara

Cuando se hace un experimento, uno de los requisitos del método científico es que pueda ser reproducido por otros.

Por ejemplo, si algo ocurre en un lugar A, bajo ciertas condiciones, debe ocurrir del mismo modo en cualquier otro lugar B, bajo las mismas condiciones.

Se supone que están completamente determinadas las condiciones bajo las cuales algo ocurre. Y hay ciertas condiciones que suelen estar incluidas de antemano. Como que el resultado es independiente del lugar, del tiempo o el experimentador.

Cuando algunas de estas cosas influyen en el resultado, es más difícil preparar un entorno en el que reproducir el experimento.

Pero debajo, hay aún un supuesto más: que el principio, o ley, cuya manifestación se pretende observar, es constante. ¿Por qué?

Si no lo fuera, sería aún más difícil reproducir el experimento. Imagine, por ejemplo, que la gravedad, además de depender del lugar, del tiempo y del observador, tuviera un principio, o ley, que variara con el tiempo. Imagine que todas las leyes físicas que conoce fueran válidas sólo en estos siglos, y que fueron distintas hace tiempo, y volverán a serlo dentro de poco. Imagine que cosas que se han vuelto tan comunes, como la electricidad, dejaran de pronto de funcionar. Y que otras, hoy consideradas mitos, se hicieran otra vez evidentes.

Es interesante pensar en por qué fue en cierto momento natural suponer que los principios de la naturaleza eran como leyes absolutas. Quizás porque era eso lo que deseábamos. El amparo de algo mayor, seguro, absoluto. Algo que pudiera suplir al Dios que se usaba para perseguirnos. Quizás lo que ahora buscamos más es que simplemente sea verdad. Y estamos más dispuestos a admitir que la verdad puede tener algo, o mucho, de caos.

2011/09/02

Chakras

Una enfermedad es algo así como que se moja el piso de la cocina.

Los médicos toman sus trapeadores y baldes y empiezan a secar lo que pueden.
Encuentran un tapete todo mojado, que no pueden secar aunque lo intentan.
Menean la cabeza y encargan al cirujano que lo saque.
Mucho mejor, asienten, con la esperanza que sus estropajos vayan dejando todo seco.

A veces lo consiguen. Pero, generalmente, luego de un rato, el piso vuelve a estar húmedo.
Y luego, todo vuelve a estar mojado de nuevo.

Los médicos no pueden hacer nada, sino extraer tapetes mojados,
o usar sofisticadas aspiradoras y secadoras, o llenar la cocina de aserrín o arena
que luego hay que barrer.

Sin esperanza en ellos, se recurre a otras terapias,
a la homeopatía, a la medicina oriental.

Ellos notan que hay un caño que está abierto, y lo cierran.
Poco a poco, se va secando la cocina.
A veces, sería más sencillo si otros no hubieran dejado
tanto aserrín y arena.

El piso está seco y la persona ya puede dormir tranquila.

Pero, al despertar, encuentra otra vez la cocina mojada.

¿Qué pasó? Se pregunta. Si cerraron el caño y secaron todo.
Mira hacia allá y lo encuentra otra vez abierto.

Lo vuelven a cerrar y vuelven a secar.
El piso esta seco otra vez y la persona ya puede dormir tranquila.
Hasta que, al despertar, encuentra otra vez la cocina mojada.

Entonces viene el de la terapia de chakras
y le muestra que, sobre el caño que cierran,
hay un cartel que dice 'ÁBREME'.

Aunque se cierre el caño,
cualquiera que reciba el mensaje
volverá a abrirlo, obedeciendo.

Quitan el cartel,
pegado con emociones,
de tristeza, miedo, ira o culpa.

El caño cerrado, la cocina seca.
La persona vive tranquila.

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