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2008/03/09

De Corazón

A veces tenemos la opción de escribir o expresar lo que sentimos e imaginamos, pero con facilidad lo dejamos para después.

Cosas urgentes parecen florecer en el camino a alcanzar aquello que anhelamos, la verdadera flor.

Postergamos nuestros sueños, posponemos lo que somos, y nos sometemos a lo que se espera que seamos.

Pero, no se si a todos, a veces aparece algo como una cuerda en medio de la corriente que te iba arrastrando, un rayo de color en medio del gris que te iba envolviendo, una voz que te hace ver de nuevo al cielo. Tu propio cielo.

Las palabras de corazón son especiales. Puedes reconocerlas cuando las lees. Contienen esa libertad, esa singularidad, que de otro modo sólo atisbas a imitar pálidamente.

Pero requieren valor. El mismo valor que se requiere para intentar defender la verdad. Porque tus palabras son tu verdad.

Sin embargo, esto que escribo, está siendo expresado en tantos otros lugares, situaciones y mentes, como si algo común nos impulsara.

Tal vez somos parte de algo mayor, con su propia verdad. Y tal vez eso también sea parte de algo mayor aún, que descubriremos a su tiempo. Y así sucesivamente.

Las personas cambian, la vida cambia. Evolucionamos y la evolución no siempre es recibida con agrado. Porque lo nuevo y lo antiguo se van separando, y de uno y otro lado a veces no quisieramos despedirnos; no quisieramos irnos y no quisieramos que se vaya la vida que nos hemos acostumbrado a tener. Pero negaríamos lo que somos si no lo hiciéramos.

Cada vida merece la oportunidad de intentar ser del modo en que puede ser.

Si no quiero

Si no quiero mirar el cielo
porque me entristece el ocaso
morirán sin mi sus colores
si yo no recibo su abrazo.

Si no quiero oir mi corazón
porque temo no seguir sus latidos
morirán sin mi los amores
antes de haberlos tenido.

Si no quiero ser quien soy
porque debo ser alguien más
se irá aquel quien era
y ya no me encontrarán.

Sólo es lo es, lo demás no está.
Sólo soy lo que soy, y ya.
Está en esto la fuerza
y no en lo que no existe
ni en lo que no soy.

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